El expresidente demócrata en dos mandatos consecutivos, Barack Obama, junto a su esposa y referente social Michelle, se convirtieron en los protagonistas del segundo día de la Convención Nacional Demócrata en Chicago, en el marco de la oficialización de la candidatura de Kamala Harris y Tim Walz a la presidencia y vicepresidencia de Estados Unidos, respectivamente.
La influyente pareja de la política estadounidense inundó con su carisma y arenga el United Center, en donde decenas de miles de demócratas se concentran esta semana para aplaudir a su elegida para la Casa Blanca y soñar con una victoria en las elecciones del 5 de noviembre.
"Se siente bien estando en casa, en Chicago", escribió en X Obama, quien resaltó que llegó a la gran cita demócrata dos décadas después de su primer discurso en una Convención de su partido, cuando era senador de Illinois y enamoró a los presentes con palabras esperanzadoras sobre un futuro de unidad.
"Esperando con ansias participar en la @DemConvention, junto a tanta gente inspiradora para compartir lo que está en juego en esta elección y por qué @KamalaHarris y @Tim_Walz deben ser nuestra presidenta y vicepresidente", agregó poco antes de subir al escenario junto Michelle.
Frente a vítores y una gran expectativa entre los militantes demócratas, el primer presidente afroamericano de Estados Unidos defendió efusivamente la candidatura de Harris, a su vez, respaldó su propuesta de gestión económica, haciendo hincapié en la necesidad de un sistema de salud más accesible y que el trabajador estadounidense necesita incentivos fiscales y crecer en su capacidad de compra; aseverando después, que Harris tiene la fuerza, la convicción y la capacidad para lograrlo.
Frente a las palabras de Obama y su efervescencia, muchos de los presentes recordaron la emocionante carrera del expresidente hacia la Casa Blanca, en 2008, y lo compararon con el ascenso estrepitoso de la actual candidata.
