Rusia lanzó una ofensiva de 500 drones y 40 misiles contra el territorio de Ucrania, lo que afectó objetivos de la infraestructura energética y áreas civiles. El presidente Volodímir Zelenski confirmó el ataque, que dejó una una mujer de 47 años muerta y dejó a once personas heridas en la capital. Según los informes oficiales de las autoridades locales, la interrupción del suministro eléctrico afectó a cerca de 320 mil ciudadanos en la región de Kiev tras el impacto en centrales y subestaciones.
Impacto en la red eléctrica y repercusiones diplomáticas
El gobernador de la región de Kiev, Mikola Kalashnik, informó sobre la magnitud de los daños en la red de calefacción y energía. Las alertas antiaéreas permanecieron activas durante horas debido a la detección de proyectiles. Zelenski señaló que estas acciones representan una respuesta de Moscú contra la posibilidad de alcanzar acuerdos de cese al fuego. La destrucción de infraestructuras críticas busca debilitar la posición de defensa ante futuras instancias de negociación internacional.
La ofensiva ocurrió momentos antes del traslado del mandatario ucraniano hacia Florida, Estados Unidos. En ese destino, Zelenski mantendrá un encuentro con Donald Trump para discutir las propuestas de resolución del conflicto bélico. El mandatario solicitó a las potencias de Occidente la aplicación de medidas de presión económica contra la administración del Kremlin. Para las autoridades de Ucrania, la continuidad de los bombardeos sobre puntos estratégicos confirma la intención de sostener el enfrentamiento. Este ataque se registra cuando se aproxima el cuarto año desde el inicio de las hostilidades en el territorio nacional, marcando un incremento en el uso de sistemas aéreos no tripulados para el hostigamiento de centros urbanos.