El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, acusó, en las últimas horas, a Rusia de llevar adelante operativos de sabotaje y crear el riesgo de incidentes nucleares. La denuncia se centra en un ataque deliberadamente organizado por Moscú, según el líder ucraniano, que cortó el suministro eléctrico dirigido a la central nuclear de Chernóbil, la cual se encuentra actualmente desmantelada, aunque depende de energía para inyectar agua refrigerada sobre los desechos radioactivos y evitar un aumento de temperatura extremo que ponga en riesgo las instalaciones de contención.
Un plan deliberado de Rusia para provocar un incidente nuclear
El ministerio de Energía de Ucrania denunció que los ataques rusos habían interrumpido el suministro eléctrico directo a la célebre central de Chernóbil, afectando incluso a una unidad de contención construida para minimizar la fuga de desechos tóxicos, tras el mayor accidente nuclear del mundo, ocurrido en 1986.
En este marco, Zelenski afirmó que más de 20 drones rusos se desplegaron para atacar la ciudad de Slavutych, dejando a la cercana central atómica sin energía durante tres horas. A su vez, también se indicó que la incursión dejó sin suministro eléctrico a 307.000 clientes en la cercana región de Chernihiv.
Para el jefe de Estado ucraniano no existen dudas de que la afectación de Chernóbil es premeditada. "Los rusos no podían ignorar que un ataque a las instalaciones de Slavutych tendría tales consecuencias para Chernóbil", remarcó, añadiendo que allí todavía hay grandes cantidades de combustible gastado.
Por otro lado, calificó el hecho como un ataque planificado: "Y este fue un ataque deliberado en el que utilizaron más de 20 drones, según evaluaciones preliminares: Shaheds ruso-iraníes".
Zelenski acusó a Rusia de aprovecharse del OIEA
Así también, Zelenski acusó a Rusia de aprovecharse de la "débil" posición del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de su director general, el argentino Rafael Grossi, con continuas evasivas.
Continuando este lineamiento, el OIEA, emitió un comunicado reconociendo que la planta de Zaporiyia había experimentado fluctuaciones tras perder su conexión eléctrica externa, pero se confirmó que el suministro fue restablecido posteriormente.