En un acto que ha estremecido a la comunidad religiosa y conmocionado a la provincia de Valencia, un hombre armado irrumpió el pasado sábado en el monasterio del Santo Espíritu del Monte, en la localidad de Gilet. El ataque se cobró la vida de un religioso de 76 años y dejó a otros cinco heridos, mientras que el atacante, un hombre español de 46 años, fue detenido poco después de la medianoche en el puesto de la Guardia Civil de Puçol.
Crimen de un fraile
Crimen en la Iglesia Católica: un ataque brutal y sin explicación aparente
El ataque ocurrió en la mañana del 9 de noviembre, cuando el agresor logró ingresar al monasterio y accedió a las habitaciones de los monjes. De acuerdo con fuentes próximas a la investigación, el hombre atacó con furia a los religiosos, golpeándolos uno tras otro. Portaba varios palos y una botella de vidrio, que utilizó como armas para llevar a cabo la agresión.
"Entró gritando que él era Jesucristo y que iba a matarnos a todos", relató uno de los monjes que fue testigo de los hechos. La escena fue descrita como "desgarradora y aterradora", y las heridas sufridas por los religiosos reflejan la brutalidad del ataque.
Hace dos días se produjo una agresión a palazos a siete religiosos en el monasterio valenciano del Espíritu Santo.
Uno de ellos se encuentra en estado crítico en el hospital.
Los medios generales han mirado hacia otro lado y no se han hecho eco de la noticia. pic.twitter.com/omsXY5dXEE
El horror en palabras de un sobreviviente: "El hombre tenía solo la intención de lastimarnos"
Uno de los religiosos heridos, identificado como Fray Ángel Ramón, relató que estaba en la cocina cuando escuchó los gritos provenientes de la planta superior del monasterio. Al subir a investigar, se encontró con el agresor que "apaleaba a sus compañeros uno tras otro y además fuertemente". Fray Ángel, quien intentó detener al hombre, resultó herido en el forcejeo pero logró escapar antes de sufrir daños graves.
Monasterio del Santo Espíritu del Monte.
"El agresor no vino a robar ni a causar daños materiales. Todo su afán era atacarnos", aseguró Fray Ángel, quien describió al atacante como un hombre robusto, de entre 30 y 40 años, y con signos de enajenación mental.
Las autoridades valencianas informaron que el atacante, tras ser capturado, fue trasladado a la comisaría y está a la espera de comparecer ante la justicia. Aunque se presume que el hombre podría padecer algún tipo de desequilibrio mental, fuentes cercanas indicaron que el motivo del ataque aún es un enigma.
Según informó el Centro de Información y Coordinación de Urgencias de Valencia, la víctima mortal sufrió un traumatismo craneoencefálico y falleció en el hospital, mientras que otros tres hombres de 57, 66 y 95 años recibieron atención médica por contusiones y traumatismos. El Arzobispado de Valencia lamentó profundamente la tragedia y pidió por la pronta recuperación de los heridos.
Miedo y apoyo en la comunidad religiosa
El ataque ha dejado huella en la pequeña comunidad religiosa del Santo Espíritu del Monte. "Un poco asustado sí que estoy, por el miedo a que pueda volver porque estamos en medio del campo", confesó Fray Ángel, quien también expresó su gratitud por el apoyo recibido. "El corazón del hombre es muy bueno y no han faltado personas que han venido a apoyarnos y a ofrecerse para quedarse con nosotros el tiempo que sea necesario".
Este trágico suceso ha encendido nuevamente el debate sobre la protección de los lugares religiosos y el acceso a atención mental para personas que puedan representar un peligro para la sociedad. Mientras tanto, la comunidad sigue en luto y conmovida por los hechos.