Una de las noticias más conmocionantes de los últimos días fue el asesinato de Charlie Kirk, uno de los influencers más allegados a Donald Trump, en el estado de Utah. Su muerte generó una conmoción política profunda, y el caso, seguramente, seguirá avivando una escalada de violencia de la cual el pueblo americano parece no poder desprenderse.
A pesar del impacto que tal noticia trajo a la sociedad estadounidense, los asesinatos políticos en Estados Unidos son más habituales de lo que podría creerse. De hecho, el mismo Donald Trump fue blanco de un atentado fallido, durante su campaña electoral.
A continuación, una somera lista de las muertes violentas más emblemáticas del arco político, en Estados Unidos.
Abraham Lincoln
La Guerra de Secesión llegaba a su fin. Era el 15 de abril de 1865 cuando el entonces presidente Abraham Lincoln era asesinado en el teatro Ford, de Washington DC, por John Wilkes Booth, un simpatizante confederado.
Lincoln buscaba impulsar la reconciliación americana luego de la Guerra Civil, y fue el primer presidente estadounidense en ser asesinado.
James A. Garfield
Garfield fue el vigésimo presidente de los EE. UU., y murió el 19 de septiembre de 1881, tras haber recibido un disparo dos meses antes.
James Garfield fue baleado por un hombre que no había conseguido un cargo político. Ese hombre, Charles J. Guiteau, mató al primer mandatario en la estación de trenes de Baltimore, en Washington.
William McKinley
William McKinley fue el presidente número 25 de Estados Unidos, y murió el 14 de septiembre de 1901 tras haber sido atacado por Leon Czolgosz, anarquista, durante una exposición en Nueva York.
El asesino había perdido su trabajo durante la crisis económica de 1893, y abrazó el anarquismo.
John F. Kennedy
Cuarto y último presidente en morir asesinado en su función. Es el caso más recordado, luego del de Lincoln, por la proximidad en el tiempo, por la violencia en sí misma, y también por ciertas coincidencias entre ambos casos.
Kennedy viajaba junto a su esposa, Jacqueline, por las calles de Dallas, Texas. La versión oficial dice que fue Lee Harvey Oswald quien le disparó al presidente, aunque al día de hoy prevalecen gran cantidad de teorías que ponen en duda todo el caso.
Martin Luther King Jr.
Dueño de la mítica frase "I have a dream" (Tengo un sueño), el ministro y activista religioso se convirtió en el portavoz y líder de los derechos civiles estadounidenses. Tenía 39 años al momento de morir.
King había sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz recibió un tiro en Memphis, Tennessee, el 4 de abril de 1968. El autor: James Earl Ray.
Malcolm X
Su nombre real era El-Hajj Malik El-Shabazz, pero el mundo lo conoció como Malcolm X. Era un activista, y figura influyente del nacionalismo afroamericano, y eligió la letra X para representar el apellido perdido de sus antepasados.
Miembros de la Nación del Islam lo asesinaron el 21 de febrero de 1965. Malcolm había roto relaciones con ellos un tiempo antes, y estos tomaron venganza.
Robert F. Kennedy
Hermano de JFK, el senador Robert Kennedy era uno de los principales candidatos a la presidencia a fines de los setenta. Pero un joven inmigrante palestino terminó con su vida el 5 de junio de 1968, en el Hotel Ambassador de Los Ángeles.
Sirhan Bishara Sirhan tenía 24 años cuando acabó con la vida del candidato presidencial. Actualmente tiene 81 años y, a pesar de que se pidió prisión domiciliaria, el 13 de enero de 2022 se le negó y continúa tras las rejas.
Harvey Milk
Harvey Milk fue un político y activista estadounidense, el primer hombre abiertamente homosexual en ser elegido para un cargo público en los Estados Unidos.
Él, y el alcalde George Moscone, fueron asesinados el 27 de noviembre de 1978 por un concejal, Dan White, en San Francisco.


