Mediante un comunicado oficial difundido por la cancillería que encabeza el ministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein, se enfatizó que la "República Argentina expresa su más firme y categórica condena al proceso sistemático de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y violaciones generalizadas de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela.
"Asimismo, manifiesta su profunda preocupación por la detención arbitraria de ciudadanos argentinos, y exige la inmediata liberación del gendarme Nahuel Gallo, así como de todos los connacionales que se encuentren ilegalmente privados de su libertad por dicho régimen".
La misiva sostiene a continuación: "El Sr. Diosdado Cabello lidera una maquinaria represiva que se apoya en el miedo, el secuestro de inocentes, la desaparición forzada y el hostigamiento sistemático a los entornos familiares de los perseguidos. Todo ello se ha ejercido desde el poder del Estado, con amparo institucional y complicidad de las estructuras de seguridad, inteligencia y justicia".
"Estas prácticas han recaído contra ciudadanos argentinos y de otras nacionalidades, que han sido víctimas de estas violaciones graves. Se trata de un patrón de represión que puede ser calificado como terrorismo de Estado, por su carácter sistemático, intimidatorio y arbitrario", se aseveró.
"La República Argentina profundizará las denuncias penales internacionales, no solo contra el Sr. Diosdado Cabello, sino también contra todas las personas responsables de este entramado, exigiendo ante la Corte Penal Internacional que se expida con urgencia con relación a estos crímenes de lesa humanidad".
Llamado a las naciones democráticas
"Nuestro país exhorta a todas las naciones democráticas a unir esfuerzos para poner fin a la persecución y a la violencia ejercida desde las instituciones", continúa la declaración.
Por último, se sostiene que "el Gobierno argentino reitera su compromiso inquebrantable con la defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales y continuará impulsando todas las acciones necesarias para asegurar que estos crímenes no queden impunes y que todos sus responsables, materiales e intelectuales, enfrenten la justicia internacional con todo el peso de la ley".