Un árbol navideño de 56 metros se vino abajo y mató a un joven de 21 años. La tragedia ocurrió en Maricá, uno de los distritos de Río de Janeiro, cuando el joven realizaba tareas de mantenimiento en la estructura de luces. Momentos antes de que se desmoronara, Defensa Civil le había pedido que descendiera por un temporal con fuertes vientos.
Según indicaron medios locales, el árbol, que estaba sobre una isla flotante, se derrumbó por las inclemencias del tiempo. Junto a la víctima, identificada como Vinícius dos Santos Abreu, había otros dos trabajadores que se salvaron porque se lanzaron al agua.
Apenas ocurrió el accidente, el chico fue derivado al Hospital Conde Modesto Leal, pero llegó sin vida. Los otros heridos fueron derivados al Hospital Municipal Ernesto Che Guevara y uno ya estaría dado de alta.
"Tan pronto como la Defensa Civil emitió una alerta de lluvia, a las 15.45 horas, la empresa contratada para montar el árbol comenzó a retirar a sus empleados", expresaron en un comunicado desde el municipio carioca. Sin embargo, aclararon que los hombres fueron "sorprendidos por el paso de una tormenta, con fuertes vientos y mucha lluvia, que derrumbó la estructura en pocos segundos".