En el marco de las negociaciones que está preparando la cancillería con la secretaria de Comercio y la Casa Blanca, buscando delinear un Acuerdo de Aranceles Preferenciales entre Argentina y Estados Unidos, ya empezó a regir, a partir de este jueves, los gravámenes impuestos por Donald Trump a decenas de países, incluyendo a Buenos Aires, que deberá afrontar una tasa del 10%.
A primera hora del día de hoy entraron en vigor los arancelamientos acordados bilateralmente con Reino Unido, China, Vietnam, Japón, Filipinas, Indonesia, Unión Europea (UE), Corea del Sur y Pakistán; aunque, así también, los gravámenes decididos unilateralmente por Washington, casi de corte sancionatorio, a las naciones con los que no cerró acuerdos, como es el caso de Brasil, India, Suiza, Sudáfrica, Nicaragua o Venezuela y, con menor rigor, a los productos provenientes de Canadá y México que no están nomenclados dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Tasas del 10% al 50% según el país
Las nuevas tasas van desde el 10% para países con los que EE.UU. tiene un superávit comercial en la balanza exportable, entre ellos Argentina, Uruguay, Chile o Colombia y asciende hasta un 50% en naciones como Brasil, alimentado por la tensión bilateral política que tiene enfrentados a Lula da Silva y Donald Trump.
La India, a su vez, también enfrentará un arancel secundario extra del 25% por comprar crudo ruso, lo cual elevará su tasa al 50% a fines de agosto. Otros países que aparecen entre las tasas impuestas más elevadas son Siria (41%), Laos (40%), Myanmar (40%) y Suiza (39%).
Los productos argentinos alcanzados
Por el momento, el gravamen del 10% aplicado a la Argentina se concentra sobre algunos derivados de producción agrícola, carnes, productos textiles y el sector frutihortícola, aunque se espera, próximamente, un detalle de cada bien exportable alcanzado por parte del ministerio de Economía y la cartera de Relaciones Exteriores.
Buen clima de negociaciones para un acuerdo comercial
Un renglón aparte merece la situación del acero y el aluminio argentino, donde los aranceles anunciados, entre abril y junio, oscilan entre el 35 y 50%, siendo el sector claramente más perjudicado por la decisión de la Casa Blanca para el sector siderúrgico extranjero.
En este escenario, funcionarios del Gobierno de Milei se mostraron confiados en que las tratativas con Washington "marchan bien" y que, prontamente, estarán todas las condiciones dadas para cerrar un acuerdo preferencial, el cual podría anunciarse oficialmente en la próxima visita del presidente Javier Milei a la nación norteamericana.
"Estamos en medio de un trabajo muy importante que tiene que ver con un acuerdo comercial, que no podemos dar detalles porque tenemos un acuerdo de confidencialidad. No podemos hacer ningún comentario. Las cosas van bien y va a ser bueno para la Argentina", resaltó, hace algunos días, el canciller Gerardo Werthein.
