Aranceles de Trump: el iPhone, construido completamente en Asia, podría subir 43%
Las medidas ultra proteccionistas del presidente estadounidense, podrían ser un golpe duro para el teléfono estrella de la empresa más valiosa del mundo.
El nuevo paquete comercial impone un arancel del 54% a las importaciones procedentes de China, así como un 46% para Vietnam y un 26% para India. Resulta que Apple produce la mayoría de sus dispositivos en estos tres países, por lo que el impacto es directo y considerable.
Según un informe de la agencia de inversiones Rosenblatt Securities difundido por Reuters, si la compañía traslada este coste a los consumidores, el precio de los iPhone podría aumentar hasta 43%. Esto se traduce en que un iPhone 16 Pro Max con 1 terabyte de almacenamiento, el modelo más caro que vende actualmente la compañía, pasaría de costar 1.599 dólares a casi 2.300 dólares.
Por su parte, el modelo base -el iPhone 16 de 128Gb-, que cuesta actualmente 799 dólares en Estados Unidos, podría llegar a los 1.142 dólares, cita el artículo de Reuters.
Apple ya había comenzado a mover parte de su producción fuera de China, trasladando operaciones a India y Vietnam para diversificar riesgos. Pero con los tres países ahora sometidos a aranceles elevados, la estrategia de mitigación se ha quedado corta.
No todos los expertos creen que Apple vaya a encarecer sus dispositivos de forma inmediata. Gerrit Schneemann, analista sénior de Counterpoint Research, cree que la compañía puede aguantar el golpe... al menos durante un tiempo. "No preveo que, a corto plazo, simplemente suban los precios innecesariamente", declaró a The Verge.
Apple tiene margen: su beneficio bruto ronda el 38%, lo que le da cierto colchón para absorber los sobrecostes sin repercutirlos directamente en los usuarios. Pero ese margen no es infinito. "Si esto se mantiene, probablemente con el iPhone 17 podríamos ver un aumento de precios", señaló Schneemann, en referencia al modelo que Apple lanzará en setiembre.
Fabricar en Estados Unidos no es una opción viable
Uno de los objetivos de Trump con esta medida es impulsar la producción nacional. Pero fabricar iPhones en Estados Unidos no es una opción realista a corto plazo. La cadena de suministro que permite fabricar un iPhone es tan compleja y especializada que replicarla en suelo estadounidense sería extremadamente caro y difícil de ejecutar.
"No creo que veamos un camino real hacia un centro de producción significativo para la industria de teléfonos inteligentes en EEUU", apunta Schneemann.
Aunque Apple tiene alguna línea de ensamblaje en el país, se trata de operaciones pequeñas y no escalables. Además, según el analista, incluso si lograran establecer esas fábricas, los costes superarían el impacto actual de los aranceles.