La empresa tecnológica Apple invertirá US$ 100.000 millones en Estados Unidos con el objetivo de reforzar su producción local y evitar nuevos aranceles. La medida será anunciada por el presidente Donald Trump, quien la presenta como un avance clave dentro de su estrategia económica "America First" (América primero) para "proteger la seguridad nacional y estimular la industria tecnológica local".
Según fuentes oficiales, el paquete incluye el lanzamiento del Programa de Fabricación Estadounidense, orientado a traer de regreso una parte significativa de la cadena de suministro de Apple al país. Este nuevo plan se suma al compromiso ya anunciado de US$ 500.000 millones en los próximos cuatro años, con iniciativas como una planta de servidores en Houston y una academia de proveedores en Detroit.
La presión de Trump contra la empresa más valiosa del mundo
Los aranceles impuestos por Trump le costaron a Apple unos US$ 800 millones solo en el segundo trimestre del año. A pesar de eso, la firma logró mantener ganancias debido a que muchos consumidores anticiparon compras para esquivar los aumentos de precio. Se estima que el impacto para el próximo trimestre será de US$ 1.100 millones.
Además de China, Apple lleva adelante su producción en otros países. Por ejemplo, fabrica iPhones en India y otros productos, como MacBooks y Apple Watch, en Vietnam. Sin embargo, estos países también enfrentan sanciones: aranceles del 50% y 20% respectivamente, por políticas vinculadas a China y Rusia.
El gobierno de Trump anunció nuevos aranceles específicos a productos que utilicen microchips, como parte de su cruzada contra la dependencia tecnológica de China. En este escenario, el anuncio de Apple se alinea con otros como el de Google, Meta y Amazon, que semanas atrás anunciaron una inversión conjunta de US$ 92.000 millones para desarrollar un hub tecnológico en Pensilvania.
Con información de Ámbito

