El anuncio de una amnistía general y el cierre de la emblemática prisión de El Helicoide por parte de Delcy Rodríguez ha generado un profundo escepticismo en la comunidad internacional. Lisette Luque, presidenta de Alianza por Venezuela, advierte que estas medidas son "fichas de cambio" ante la presión externa y no una reforma estructural.
La preocupación radica en la vigencia de otros 90 centros de detención y la presencia de figuras como Diosdado Cabello en el poder, lo que impide un retorno seguro para los 9 millones de exiliados. Mientras se habla de perdón, el terrorismo de estado y la persecución ideológica persisten en el país.