El expresidente de Colombia, referente de la derecha latinoamericana, Álvaro Uribe, fue sentenciado a una pena de 12 años de prisión domiciliaria por causas de soborno y fraude procesal, convirtiéndose en el primer exmandatario del país sudamericano condenado y privado de la libertad.
El exmandatario de 73 años, también, será inhabilitado para ejercer cualquier cargo público por más de ocho años, según el escrito del veredicto.
Uribe y su vinculación con los paramilitares
Uribe, quien condujo el Ejecutivo de Colombia entre 2002 y 2010, fue hallado culpable, el pasado lunes, de obstruir a la justicia y manipular a testigos para evitar que lo vincularan con los paramilitares del llamado "Bloque Metro", el cual se fundó en una finca propiedad del expresidente, entre 1996 y 1997, y es asociado a actos de asesinatos selectivos de periodistas, referentes sociales y opositores políticos.
Tras conocerse la sentencia, Uribe demandó al actual mandatario Gustavo Petro por "hostigamiento" y "calumnia", indicaron los abogados defensores del expresidente.
Este viernes, Petro se expresó respecto al paramilitarismo en la red social X. En un posteo, aseguró que Uribe, su más enconado rival político, "no combatió el terrorismo paramilitar, sino que pactó con él varias veces".
