La flotilla humanitaria Global Sumud publicó un nuevo aviso de "alerta máxima", a horas de llegar a su destino. El grupo compuesto por más de cuarenta navíos cargados con insumos de asistencia, cruzó el umbral de las 150 millas náuticas (unos 240 kilómetros) rumbo a la costa palestina de Gaza, ingresando en la "zona de alto de riesgo".
Máxima alerta ante amenaza de intercepción
Esta área es conocida por ser el punto donde Israel ha interceptado o repelido embarcaciones humanitarias anteriores, pese a tratarse de aguas internacionales.
La organización informó a través de la Red Telegram: "Hemos entrado a la zona de alto riesgo, el área donde flotillas anteriores han sido atacadas o interceptadas. Permanecer alerta". Además de la amenaza de la armada israelí, los tripulantes denunciaron un "incremento de la actividad de drones", sobrevolando las embarcaciones.
Asimismo, se conoció que la radio pública israelí Kan confirmó que las fuerzas armadas se preparan para interceptar las más de cuarenta embarcaciones, con el objetivo de llevarlos al puerto de Asdod, donde se espera que los tripulantes sean sometidos a interrogatorio y posteriormente deportados.
Advertencias gubernamentales de España y Madrid
El grupo Global Sumud, que zarpó desde España, Túnez, Italia y Grecia, ya había enfrentado incidentes previos, incluyendo dos ataques con drones en puertos tunecinos y varias explosiones alrededor de las embarcaciones e interferencias en sus comunicaciones en alta mar. Ante el riesgo en ascenso, el Gobierno español envió un buque de acción marítima (BAM) para estar apresto a posibles rescates, aunque advirtió que no entrará en la "zona de exclusión" establecida por el ejército israelí.
Dado los acontecimientos, el Gobierno español de Pedro Sánchez "recomienda encarecidamente a la flotilla que, en las actuales circunstancias, no se adentre en la zona de exclusión, porque hacerlo pondría en riesgo severo su propia seguridad". Si bien, Madrid calificó la misión como "encomiable y legítima", subrayó que las vidas de los tripulantes deben ser la prioridad.
Por su parte, el Gobierno italiano de Giorgia Meloni, envió la fragata 'Alpino', la cual emitirá una "última llamada", en la noche del 1 de octubre, para permitir el regreso de los tripulantes que así lo decidan.
En las últimas horas, el Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, volvió a remarcar que considera a la flotilla como hostil y que no permitirá que se acerquen a la costa de la Franja de Gaza.