Adelantó el parto para que el padre pudiera ver al hijo antes de morir
La conmovedora historia de esta familia da la vuelta al mundo. "Tomó su último aliento con nuestro hijo en el pecho y mi mano en la suya"
22 Diciembre de 2021 - 13:13
22 Diciembre de 2021 - 13:13
22 Diciembre de 2021 / Ciudadano News / Internacionales
El desgarrador y emotivo relato de Haley Parke sobre los últimos minutos de su esposo y los primeros de su segundo hijo podría perfectamente ser sacado de una ficción. Pero la historia es real y transmite lo poderoso que puede ser el amor aún en las situaciones más adversas para una familia. En enero, su marido John Brinton Parke, de 33 años, fue diagnosticado con cáncer de riñones y cuatro meses más tarde los médicos le admitieron que no sobreviviría mucho tiempo mas.
La pareja debió asumir y enfrentar la dolorosa realidad que impone una enfermedad terminal cuando su primer hijo Briton apenas cumplía 10 meses; John ya se había sometido a diversos tratamientos y ensayos clínicos sin resultados alentadores. Ambos decidieron, entonces, que en el último tiempo de vida del hombre, que trabajaba en una línea aérea, intentarían agrandar la familia.
"Dado que el diagnóstico era terminal, decidimos tomar la decisión de tener otro hijo 10 meses después del parto de nuestro primer hijo", dijo Haley en el programa Good Morning America. "Queríamos asegurarnos de que nuestro hijo tuviera un hermano y esperábamos que mi esposo tuviera más tiempo con nuestro segundo hijo".
En abril, la madre de Briton utilizó un embrión congelado que la pareja había almacenado después de la fertilización in-vitro que le permitió engrendrar al primer hijo. Haley quedó embarazada y, a medida que el cuarto integrante de la familia se desarrollaba saludablemente dentro de ella, el cáncer se extendía en el cuerpo de John y su salud se deterioraba.
En este estado de las cosas, la esperanza de la familia era que los médicos hicieran lo imposible por el padre que aferraba su vida al deseo de conocer a su segundo bebé. El 28 de noviembre, John debió ser internado de emergencia en el hospital de Hartford por complicaciones de su enfermedad. Tres días después, el personal del sanatorio convocó a Haley para notificarles a ambos que la esperanza de vida no sería de medio año como habían pronosticado, sino de pocos días.
El parto estaba planificado para tres semanas después de ese día. "Era una cesárea en ese momento, o JB no tendría la oportunidad de conocer a nuestro hijo", contó Haley. "Sin ninguna duda, dije 'Vamos' y lo hicimos. En cuestión de literalmente un minuto, estaba en el quirófano, y tan solo 20 minutos después, nació nuestro hijo".
"Me lo dieron para un beso rápido, y luego un equipo de médicos y enfermeras lo subieron dos pisos y lo colocaron sobre el pecho de su papá. ¿El milagro de todo esto? Cuando pusieron a nuestro bebé sobre el pecho de JB, los signos vitales de JB mejoraron instantáneamente" relató la madre que pudo cumplir con el último deseo de su compañero de vida.
Después del parto inducido, la cama de Haley fue colocada junto a la de su marido, y fue allí donde los primeros momentos del niño recién nacido se juntaron con los últimos de su padre.
"Pasé mi tiempo de recuperación mirando a mi esposo", escribió Haley en sus redes sociales. "Lo miraba con tristeza, pero asombrada por su fuerza. Él tomó su último aliento con nuestro hijo en el pecho y mi mano en la suya".