Donald Trump anunció el desarrollo de la "Clase Trump", una nueva generación de acorazados para la Armada estadounidense. Estos buques buscan superar el poder de naves históricas mediante la incorporación de armamento de vanguardia, incluyendo sistemas de defensa por rayos láser y misiles de crucero.
El proyecto contempla inicialmente la construcción de dos unidades, con un objetivo total de diez naves. La inversión pretende reactivar astilleros nacionales y generar miles de puestos de trabajo. Esta estrategia busca redefinir el equilibrio de poder naval global ante las amenazas actuales.