Roni Kaplan, vocero del ejército israelí, afirmó que Hamás incumplió el acuerdo de cese de fuego con Israel, al enviar un cuerpo que no corresponde con el de Shiri Bibas, madre de los pequeños Kfir, de 10 meses, y Ariel, de 4 años. Además, aseguró que los niños fueron asesinados "a sangre fría".
"Luego de una nueva evaluación forense, sabemos que los terroristas no les dispararon a los dos niños, sino que los mataron con sus propias manos y posteriormente cometieron actos horrendos para encubrir estas atrocidades", dijo, en una entrevista a Radio Rivadavia.
Kaplan confirmó que el cuerpo atribuido a Shiri Bibas no coincide con las muestras de ADN de la mujer, y que luego de varias evaluaciones forenses se llegó a la conclusión de que entregaron los restos de una mujer gazatí.
"Estamos haciendo todo para que regrese Shiri Bibas. No está confirmado todavía el estado en el que se encuentra, pero estamos haciendo todo para que regrese, luego de esta flagrante violación de Hamás", dijo el vocero militar.
Al mismo tiempo expresó sus disculpas a Yarden Bibas, el padre de los menores y esposo de Shiri, único sobreviviente de la familia secuestrada. Yarden fue apresado en la Franja de Gaza, y tuvo conocimiento del secuestro y muerte de su familia cuando estaba privado de la libertad.
Al momento de escribir esta nota quedan todavía 70 rehenes en manos de Hamás. Roni Kaplan aseguró que luego del cese al fuego se liberarían a 6 personas más en la jornada del sábado, y 11 más en los próximos días. "Con ellos quedarían 59 personas por rescatar. El gobierno de Israel está negociando en Catar, junto con Egipto y los Estados Unidos, para que todos vuelvan", aseguró.
A raíz de los dichos del primer ministro, Benjamín Netanyahu, el vocero dijo que "aquí en Israel se dice que de los 70 que quedan, 35 ya no están con vida. Es decir que un 50% están fallecidos. Ese es el drama que estamos viviendo. Esa es nuestra situación", dijo.
Por último, cuestionó "la cultura del radicalismo islámico", y aseguró que en Gaza hay "una glorificación de la muerte basado en el odio, en la intolerancia, en la extrema crueldad" que celebra el envío de los cuerpos en ataúdes a Israel. "Así educan a sus niños, mientras los esclavizan en esta industria del terrorismo", concluyó.


