Los funcionarios de los servicios de emergencia sudafricanos informaron, este lunes, que el número de decesos causados por las intensas inundaciones ocurridas, en los últimos días, en el este del país ascendió, hasta ahora, a 90. Tras conocerse la trágica cifra, ocasionada por el fenómeno, que, también, ha desplazado de sus hogares a más de mil personas, el Gobierno de la nación africana estableció un día nacional de duelo para el próximo jueves.
"Desafortunadamente, la cifra (de muertos) ha aumentado de 88 de ayer a 90" tras hallarse dos nuevos cadáveres, afirmó Khuselwa Rantjie, portavoz del Gobierno de la provincia del Cabo Oriental, donde se encuentra la principal zona siniestrada de Mthatha, considerada la más castigada por las inundaciones. "De esos 90, el número de niños (fallecidos) es 30", precisaron medios locales.
Cortesía de X.
El pasado viernes, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, visitó la zona de desastre y atribuyó la catástrofe a la "gravedad" del cambio climático y comentó que las aguas, que arrasaron las localidades, alcanzaron más de cuatro metros de altura. Las autoridades nacionales manifestaron que los eventos han sido catalogados como desastre nacional, una instancia jerárquicamente superior a la "declaración", ya que permite una movilización de recursos y una actuación más rápida de los organismos de emergencia.
Invierno con fuertes lluvias
Las torrenciales lluvias son habituales durante el invierno en Sudáfrica, aunque, el país también es muy vulnerable a las fluctuaciones meteorológicas y al cambio climático, según un informe del Fondo Verde para el Clima, un organismo ambiental de las naciones Unidas.
