2024: las 10 formas más curiosas de recibir el Año Nuevo en el mundo
Los argentinos esperamos el año con ciertas costumbres muy nuestras. Pero en otros países hay rutinas y tradiciones que nos pueden sorprender
1 Enero de 2024 - 12:56
1 Enero de 2024 - 12:56
1 Enero de 2024 / Ciudadano News / Internacionales
Nos vestimos de blanco, preparamos la sidra, esperamos las doce y nos saludamos con los vecinos. El calor del Hemisferio Sur en diciembre lleva a que los argentinos celebremos el Año Nuevo de una forma particular y muy nuestra. Pero claro, el planeta no es argentino, y otros países tienen costumbres que nos pueden llegar a resultar sorprendentes. https://ciudadano.news/deportes/el-emotivo-mensaje-de-afa-por-el-fin-de-ano-esta-noche-levantemos-la-copa-bien-alto
Europa, Asia, Oceanía, África, e incluso América del Norte tienen sus formas particulares de recibir el nuevo año. En esta nota repasamos algunas de ellas, para darnos cuenta de lo ecléctico que es el comportamiento humano, sobre todo en estas fechas en las que nos sentimos más cerca.
El invierno invita a que los españoles elijan el chocolate con churros como el alimento favorito para estas fechas. El 1° de enero tiene una tradición en la que el desayuno calórico ocupa un lugar especial en las mesas de la península ibérica. Para muchos esto es apenas una costumbre familiar, pero para otros es el indicativo de empezar el año con el pie derecho.
Junto con el Día de Reyes, el Año Nuevo cuenta con una curiosa carrera. La ciudad de Garmisch-Partenkirchen recibe cada año a participantes de todo el país, que se preparan para competir en un evento que tiene como protagonista la nieve y los trineos. Estos vehículos pueden llevar de dos a cuatro personas, e incluso pueden cargar fardos de heno para darle un toque más folklórico.
La llaman "Fiesta de la Epifanía", y es una celebración que tiene lugar entre el 1 y el 6 de enero. Un sacerdote lanza una cruz de madera a un río o lago, y una multitud se tira al agua para llegar hacia ella, nadando. La leyenda dice que quien llegue a la cruz tendrá un año entero de salud, éxito y felicidad.
Alemania, Países Bajos, Polonia y Rusia tienen esta curiosa tradición. La gente se introduce en las aguas de ríos o lagos para "limpiar" los pecados, y empezar el 1 de enero sin 'cargas negativas'. Apenas suenan las campanadas que indican la llegada del nuevo año, los festejantes se lanzan en manada hacia las aguas gélidas. Toallones, fogatas y café caliente los esperan luego de este festejo.
Este país africano conserva todavía el calendario juliano, por lo que el Año Nuevo (o Addis Amet) comienza en septiembre, luego de la temporada de lluvias. Disfrutan de bailes y celebraciones al aire libre, las niñas recogen margaritas amarillas para regalar a sus madres, y los hombres encienden antorchas en las casas para alejar la mala suerte.
La tradición comenzó en 1941. Durante la mañana del 1 de enero la gente asiste al "Das Neujahrskonzert der Wiener Philharmoniker" (Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena). Se realiza en la Sala Dorada de la Musikverein, y se transmite para 54 países. El concierto suele tener una audiencia de 1.000 millones de personas.
Algo que los argentinos también disfrutamos, aunque no seamos los únicos. Jóvenes y adultos suelen pasar el cambio de año con amigos, por lo que es posible que no puedan despertarse temprano en la mañana. Por eso, el almuerzo (con gastronomía típica de cada país) reúne a toda la familia, para comenzar el año con alegría y diversión.
Además de la celebración neoyorquina, popular en todo el mundo, Los Angeles cuenta con una tradición que incluye un desfile de carrozas. El concurso tiene distintas temáticas, y la consigna es que cada carro cumpla con ese requisito. Para este 2024 la propuesta es "Celebremos el Mundo de la Música: el Lenguaje Universal".
En la antigüedad, el consumo de pan con manteca era una opción para evitar la hambruna. La tradición siguió, aunque cada vez menos irlandeses se prenden en esta costumbre. En la mañana del 1 de enero se coloca una pieza de pan untada con manteca, para ahuyentar la crisis económica del año por venir.
Es curioso, pero un país tan tecnificado y adelantado en materia tecnológica mantiene una tradición que incluye el envío de tarjetas de felicitación a través del correo. En las semanas previas al Año Nuevo se acostumbra remitir cartas, para que el sistema de correos japonés las organice y las reparta todas juntas durante la mañana del 1 de enero.