La saga Call of Duty atraviesa un momento delicado: el número de jugadores cae en picada, el multijugador tradicional de Black Ops 6 no genera el impacto esperado y ni siquiera su inclusión en Xbox Game Pass alcanzó para frenar la caída. La única excepción es Warzone, que se mantiene a flote gracias al regreso de Verdansk, uno de los mapas más queridos por la comunidad.
Caída de usuarios de Call of Duty: los datos preocupan a Activision
Según un informe publicado por Insider Gaming, basado en el análisis de The Game Business, en marzo de 2025 Call of Duty registró 20,6 millones de usuarios activos, una cifra que queda por debajo de los 22,4 millones de marzo de 2023 y también inferior a los 20,8 millones de marzo de 2024. Aunque el número sigue siendo alto, la tendencia descendente es evidente.
Esto genera preocupación dentro de Activision, especialmente porque ni el respaldo de Xbox Game Pass logró sostener una base estable de jugadores. Call of Duty, que históricamente fue un pilar en los juegos online, parece haber perdido algo de su peso en la escena actual.
Black Ops 6 no convence con su multijugador
Uno de los puntos más sensibles es el multijugador de Black Ops 6, que no termina de enganchar a la comunidad. A pesar del esfuerzo por renovar la fórmula, los cambios implementados no están funcionando y parte del público considera que se ha perdido la identidad de los títulos clásicos de la franquicia.
En cuanto a plataformas, PlayStation lideró con el 33% de los jugadores activos, mientras que Xbox quedó cerca con el 32,5%, cifras que también reflejan una competencia pareja pero con señales de estancamiento.
Verdansk salva a Warzone y aporta oxígeno a la franquicia
A contramano de la crisis general, Warzone logró un repunte notable gracias al regreso de Verdansk, el icónico mapa que marcó el auge del battle royale en 2020. Según el informe, esta reintroducción mejoró un 200% la actividad del modo, lo que confirma que la nostalgia sigue siendo una carta poderosa.
Esta subida, sin embargo, es también un arma de doble filo: si bien trae de vuelta a jugadores que extrañaban esa experiencia, pone en evidencia la falta de nuevas ideas capaces de sostener el interés a largo plazo.
Un futuro incierto y necesidad urgente de reinvención
En este contexto, Call of Duty se enfrenta a una etapa de cambios que no terminan de consolidarse. Las decisiones recientes apuntan a recuperar a la comunidad con fórmulas ya probadas, pero queda claro que la saga necesita reinventarse si quiere evitar una caída más profunda.
Activision celebra el éxito parcial de Warzone, pero los datos del multijugador tradicional son una señal de alerta. Con Black Ops 6 lejos de cumplir las expectativas y un ecosistema cada vez más competitivo, el futuro de la franquicia dependerá de su capacidad para innovar sin traicionar sus raíces.
