Los remakes están a la orden del día y, ahora, el mundo de los RPG de corte realista está en alerta. Tras varios meses de rumores cruzados, una filtración bomba ha revelado los supuestos planes para el relanzamiento de Kingdom Come: Deliverance, uno de los títulos más singulares y exigentes de la pasada generación.
Según información surgida en foros especializados y replicada por usuarios con acceso a datos internos en Reddit, Warhorse Studios estaría preparando una versión remasterizada que llegaría a las consolas de nueva generación en febrero de 2026. Esta fecha no es azarosa: coincidiría exactamente con el octavo aniversario del debut original de las aventuras de Henry en las tierras de Bohemia.
¿Qué esperar de este remaster?
A diferencia de otros proyectos que buscan rehacer el juego desde cero, la filtración sugiere que esta versión se centrará en la optimización técnica más que en el contenido nuevo. De confirmarse, estaríamos ante una edición que busca equiparar la experiencia de consola a lo que hoy se puede disfrutar en una PC de alta gama.
Los puntos clave de la mejora técnica serían:
- Resolución y FPS: Soporte para 4K nativo y una tasa de 60 fotogramas por segundo estables, eliminando las caídas de rendimiento que sufrían PS4 y Xbox One.
- Tiempos de carga: Gracias a los discos SSD de PS5 y Xbox Series, los viajes rápidos y las pantallas de carga iniciales se verían reducidos drásticamente.
- Fidelidad visual: Mejoras en las texturas, iluminación y distancia de dibujado, aprovechando la potencia del hardware actual.
Sin cambios en la historia
Para quienes esperaban expansiones inéditas, la filtración es clara: no habría contenido adicional. Se trataría de la experiencia completa (incluyendo todos los DLC lanzados hasta la fecha) pero bajo un nuevo estándar visual.
Por ahora, Warhorse Studios no ha emitido un comunicado oficial. Sin embargo, el encaje simbólico en el calendario para febrero de 2026 hace que la comunidad gamer de por hecho que el anuncio oficial es solo cuestión de tiempo. De ser así, febrero se perfila como un mes clave para revisitar la Bohemia medieval con el realismo que siempre soñaron sus creadores.