Los despidos anunciados esta semana por Microsoft no solo sacudieron a los estudios internos de Xbox, también podrían tener efectos colaterales sobre acuerdos externos, como el que une a la compañía con el legendario Hideo Kojima.
Según nuevos rumores, el desarrollo de Overdose, su misterioso proyecto experimental, podría alejarse de la plataforma de los de Redmond.
La crisis de Microsoft y su efecto en Overdose: recortes, cierres y mucha incertidumbre
El escenario no es alentador. La compañía cerró estudios como The Initiative, considerado su primer equipo AAA exclusivo, y las alarmas no tardaron en encenderse dentro y fuera de la empresa. Fuentes cercanas indican que los despidos podrían continuar, afectando no solo a empleados actuales, sino también a proyectos y colaboraciones ya firmadas.
Overdose, la nueva IP de Kojima, en la cuerda floja
Uno de los nombres que aparece entre los rumores es Overdose, el título que Kojima Productions prepara como una experiencia única y experimental. El creador japonés habría firmado con Microsoft la publicación en exclusiva para Xbox, luego de adquirir los derechos de la IP, en un movimiento similar al que realizó con Death Stranding y su pase a PC.
Pero ahora, con la ola de despidos y reestructuración interna, se especula con que Kojima podría replantearse el futuro del proyecto. Según trascendidos, el acuerdo editorial firmado con Xbox podría romperse, lo que dejaría al estudio con total libertad para buscar un nuevo socio. En ese escenario, PlayStation aparece como la opción más natural, aunque también podrían entrar en juego otros editores interesados en apoyar una propuesta tan singular como esta.
Rumores que reflejan un problema más profundo
Por ahora, no hay confirmación oficial de ninguna de las partes. Pero lo cierto es que el malestar generado por las decisiones de Microsoft se siente en toda la industria. Si bien Overdose nunca fue revelado en profundidad, su cancelación o cambio de rumbo representaría un nuevo golpe a la imagen de Xbox, que venía apostando fuerte por acuerdos con nombres de peso en el desarrollo japonés.
Este contexto demuestra que la inestabilidad de una gran empresa puede tener consecuencias más allá de sus propios estudios, impactando incluso en colaboraciones externas que hasta hace poco parecían seguras.
