Los profesionales de la salud recomiendan tener una dieta equilibrada, pero muchos optan por consumir una dieta alta en grasas, y esta se asocia directamente a un aumento de peso.
No obstante, una dieta alta en grasas también influye negativamente en el organismo ya que impulsa niveles poco saludables de colesterol, diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas.
Científicos australianos y chinos realizaron un estudio con el que advirtieron que además existe un vínculo entre una alimentación alta en grasa, y un posterior deterioro en las capacidades cognitivas. Detectaron un desarrollo de ansiedad, depresión y empeoramiento de la enfermedad de Alzheimer.
En el estudio, los investigadores asignaron al azar a ratones una dieta estándar o alta en grasas durante 30 semanas, que comenzó a las ocho semanas de edad de los animales. La ingesta de alimentos, el peso corporal y los niveles de glucosa fueron monitoreados en diferentes intervalos, junto con pruebas de tolerancia a la glucosa e insulina y disfunción cognitiva.
Gracias a este trabajo, los expertos advirtieron que los ratones con la dieta rica en grasas subieron de peso, desarrollaron resistencia a la insulina y comenzaron a comportarse de manera anormal en comparación con los alimentados con una dieta estándar.
Los expertos también advirtieron un deterioro significativo de la cognición y cambios patológicos en el cerebro a medida que se alimentaban con una dieta rica en grasas.
Así es como la psiquiatra nutricional Uma Naidoo, experta en cerebro y miembro del cuerpo docente de la Escuela de Medicina de Harvard, estableció los seis mejores alimentos para la salud del cerebro: Especias: cuentan con propiedades antioxidantes. Alimentos fermentados: la combinación que tienen de leche, verduras u otros ingredientes crudos con microorganismos como levaduras y bacterias es altamente beneficiosa. Chocolate negro: ayuda a formar la cubierta que protege las neuronas y colabora en el control de la síntesis de los químicos y las vías químicas involucradas en el estado de ánimo. Palta: Es importante para el correcto funcionamiento del cerebro por la cantidad de magnesio que contiene. Nueces: su alto contenido de grasas y aceites saludables le permite al cerebro mantener un buen funcionamiento, además de que cuentan con vitaminas y minerales esenciales. Verduras de hojas verdes: contienen vitamina E, carotenoides y flavonoides, nutrientes que protegen contra la demencia y el deterioro cognitivo.