Decisión alimentaria

¿Qué es la alimentación intuitiva y qué beneficios aporta al cuerpo?

La alimentación intuitiva se basa en escuchar y respetar las señales internas de hambre y saciedad, en lugar de seguir dietas restrictivas o reglas externas. ¿Conviene o perjudica?

Por Ciudadano.News

Foto: archivo web

Cada vez que tomamos una decisión alimentaria nos condicionan una serie de factores de los que no siempre somos conscientes. Algunos forman parte del ámbito cultural, como las creencias, los conocimientos, las modas o, simplemente, lo que hemos visto hacer en casa.

Otras pertenecen al ámbito emocional, como la tristeza, la ansiedad o la alegría; y, por último, están las puramente fisiológicas, como el hambre, las intolerancias o las alergias.

Las combinaciones entre los tres ámbitos son casi infinitas y en ocasiones se entremezclan de tal manera que resulta imposible saber dónde acaba una y comienza otra. Pero estos tiempos de  incesante ruido mediático, redes, influencers y sobredosis de información, han multiplicado por mil las dudas ante la pregunta "¿qué como?".

Para frenar esa angustia, que puede tener consecuencias nefastas sobre la salud mental y física, se ha puesto de moda la alimentación intuitiva, que se basa en una idea muy sencilla y totalmente bienintencionada para acabar con la hipocondría alimentaria: nuestro cuerpo sabe perfectamente qué debe comer en cada momento y debemos aprender a escucharlo. 

Si le hacemos caso, lograremos un mayor bienestar emocional y físico. Pero ¿realmente nuestro cuerpo sabe qué necesita? ¿Nos habla? ¿Podemos fiarnos de lo que nos dice?

¿Qué es la alimentación intuitiva?

La alimentación intuitiva es un enfoque que se centra en desarrollar una relación saludable con la comida y el propio cuerpo. Se basa en escuchar y respetar las señales internas de hambre y saciedad, en lugar de seguir dietas restrictivas o reglas externas.

El término fue acuñado en 1995 por las nutricionistas Evelyn Tribole y Elyse Resch, que elaboraron una lista con diez principios entre los que se encuentran: rechaza la cultura de la dieta o enfréntate a la policía de la alimentación.

Esta novedosa forma de vida busca promover una relación saludable y positiva con la comida y el cuerpo, y puede ser beneficiosa para personas que han experimentado problemas con la alimentación restrictiva o el desorden alimenticio.

Algunos principios clave de la alimentación intuitiva incluyen:

- Comer cuando se tiene hambre y parar cuando se está satisfecho.
- Permitir todos los alimentos sin restricciones ni etiquetas de "buenos" o "malos".
- Prestar atención a las señales emocionales y físicas relacionadas con la comida.
- Desarrollar una relación positiva con el cuerpo y la comida.

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- Permiso incondicional para comer: se trata de permitirte comer todos los alimentos sin sentir culpa o remordimiento.
- Comer por satisfacción: se enfoca en disfrutar del sabor y la textura de los alimentos, más allá de solo satisfacer la hambre.
- Reconocer la saciedad emocional: identificar cuándo se come por emociones y no por hambre física.
- Respetar el cuerpo: aceptar y apreciar el cuerpo tal como es, sin intentar cambiarlo a través de la comida o el ejercicio de manera extrema.
- Confianza en el cuerpo: creer que el cuerpo sabe qué necesita y cuándo, y confiar en sus señales internas.

Una formación básica necesaria

Inés Navarro, coordinadora del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña (CODINUCAT), explica que "la alimentación intuitiva se basa en escuchar uno mismo su propio cuerpo, a partir de las señales internas de hambre, sin tener que seguir dietas específicas, que se consideran estrictas o restrictivas".

"Unos buenos hábitos alimentarios no se adquieren con la intuición, se tienen que trabajar desde la infancia", dice Navarro, y advierte que "hay que ayudar a tomar buenas decisiones y crear entornos saludables". 

Sin esa formación, la intuición puede hacernos evitar alimentos saludables, elegir alimentos poco recomendables y seguir mensajes contradictorios ("este alimento engorda, este adelgaza, este otro es diurético"), que es lo que se pretende combatir.

Redactada con información de Eroski Consumer