Casi todas las personas tendrán dolor lumbar en algún momento de sus vidas. Puede afectar a cualquier persona y a toda edad, y está aumentando: la discapacidad debido al dolor de espalda ha subido más del 50% desde 1990 en todo el mundo.
Es un tipo de dolor tan frecuente que aproximadamente un 80% de la población mundial lo padece.
Cuál es el mejor tratamiento para el dolor de espalda
Para abordar este problema, existen diversas alternativas, pero muchas no están funcionando. The Lancet publicó tres artículos sobre dolor lumbar, escritos por un grupo internacional de especialistas dirigido por Rachelle Buchbinder, de la Universidad de Monash, en Melbourne, Australia, en los que advierten que con demasiada frecuencia los pacientes se sienten decepcionados por el tratamiento que se les ofrece, e instaron a la profesión médica mundial a dejar de ofrecer tratamientos ineficaces y potencialmente dañinos.
“Los medicamentos fuertes, las inyecciones y la cirugía generalmente son exagerados", escribieron los especialistas, con evidencia limitada de que ayudan. La mayoría de los dolores de espalda se manejan mejor si los pacientes se mantienen activos, aconsejan.
Además de tratar el dolor leve con analgésicos, ejercicio moderado, masajes o frío/calor, consultá al médico si el dolor persiste más de dos días o se agudiza; consultá de inmediato si el dolor se debe a un accidente o lesión en la espalda.
Otra alternativa simple que puede funcionar es cambiar las posturas al dormir. Los expertos en dolor de espalda de Clínica Mayo sugieren tres formas de dormir que pueden aliviar o prevenir este problema.
1. Dormir de costado. Si haces cambios simples en la posición en la que dormís, podés quitar presión a la espalda. Si dormís de costado, acercá un poco las piernas al pecho y colocate una almohada entre ellas.
2. Dormir boca arriba. Si dormís boca arriba, colocá una almohada debajo de tus rodillas para mantener la curvatura normal de la zona lumbar. Podrías probar con una toalla chica enrollada debajo de la porción pequeña de tu espalda para tener un apoyo adicional. Apoyá tu cuello sobre una almohada.
3. Dormir boca abajo. puede ser problemático para tu espalda. Si no podés dormir en otra posición, reducí la tensión sobre tu espalda colocando una almohada bajo la pelvis y el abdomen bajo. Podés usar una almohada bajo tu cabeza si no provoca mucha tensión en tu espalda. Si no causa tensión, trata de dormir sin almohada bajo tu cabeza.