Un reciente estudio de la Harvard Business Review y la Boston Consulting Group enciende las alarmas: la inteligencia artificial está superando nuestra capacidad biológica de procesamiento. El fenómeno, bautizado como "Brain Fry" (cerebro frito), describe el agotamiento cognitivo de quienes gestionan múltiples flujos de información algorítmica simultáneamente.
A diferencia de las máquinas, el cerebro humano requiere pausas para evitar el estrés y la confusión. La falta de descansos visuales y formación adecuada en las empresas está transformando una herramienta de productividad en un detonante de ansiedad y fatiga mental. No es falta de capacidad, es un límite biológico.