El estrés se ha convertido en uno de los problemas más frecuentes de la vida moderna, afectando desde la calidad del sueño hasta los hábitos de alimentación. Cuando el cortisol se mantiene en niveles altos de manera crónica, puede provocar aumento de peso, hipertensión, problemas digestivos y hasta depresión.
Las 3 claves para controlar la hormona del cortisol
El estrés activa la producción de cortisol en las glándulas suprarrenales, con picos entre 30 y 45 minutos después de despertar. En condiciones normales, sus niveles bajan hacia la noche para favorecer el descanso, pero cuando se sostiene en el tiempo, este descenso no ocurre y aparecen trastornos físicos y emocionales.
Dieta saludable y hábitos que reducen el estrés
Los especialistas de Mayo Clinic recomiendan una alimentación equilibrada para mantener a raya el estrés. Incluir frutas, verduras y cereales integrales es fundamental, al tiempo que aconsejan reducir el consumo de café y té. Además, se debe evitar recurrir a hábitos nocivos como fumar, beber alcohol en exceso o comer compulsivamente, ya que lejos de aliviar, potencian los efectos de este mal en el organismo.
Estrés.
Actividad física para combatir el estrés
Hacer ejercicio libera endorfinas y otras sustancias químicas que generan bienestar y ayudan a despejar la mente. Correr, caminar, andar en bicicleta o incluso ordenar la casa son formas simples de reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
La meditación ayuda a calmar los pensamientos desordenados que generan ansiedad, mientras que el yoga combina respiración y posturas físicas que reducen la tensión. El hatha yoga, en particular, es ideal para principiantes y muy efectivo contra el estrés.