El mito del tamaño: ¿realmente importa?
La sociedad en general desde hace algunos años asumió que el grosor o largo es fundamental a la hora del encuentro sexual. ¿Pero qué hay de verdad en esto?
Por Ailín Garro
4 Agosto de 2021 - 18:59
4 Agosto de 2021 - 18:59
4 Agosto de 2021 / Ciudadano News / Estilo de Vida
¿El tamaño del pene verdaderamente importa? Este es uno de los grandes interrogantes que se hacen hombres y mujeres a la hora del sexo. El tamaño, la frecuencia y el orgasmo son temas que han sido durante muchos años contenidos tabúes y víctimas de prejuicios.
Así es como la sociedad en general instauró la certeza de que los hombres "gran dotados" son más solicitados a la hora de un encuentro.
Pero en la actualidad aún hay muchos mitos y muy pocas certezas sobre la verdad que se oculta tras el tamaño de los penes.
Entonces vamos a deconstruir este mito: ¿Tiene alguna relación la altura de las personas? Si alguien tiene dedos largos y anchos de la mano, ¿es sinónimo de que su miembro es de igual forma? ¿Es factible que los centímetros del calzado tengan algo que ver con su tamaño?
Para responder estas peguntas y ahondar en lo profundo del tema hablamos con Mariana Díaz, ginecóloga y sexóloga mendocina.
"Yo creo que es un mito, que a todas las mujeres o personas con vulva y todos los hombres que tengan sexo hombres les guste lo mismo. La industria del porno nos ha mostrado desde hace mucho tiempo penes anchos y grandes, cuerpos voluptuosos, hegemónicos, que mantienen una erección durante todo el tiempo de la filmación, una erección que no cambia", dijo, y agregó que "ese mito de que la persona obtiene más placer o mejor sexo de un pene que es más grande tiene que ver con lo que nos deja en el imaginario ese tipo de films o películas".
Ante la famosa frase que involucra personas que prefieren más el ancho que el largo del pene, la especialista indicó que eso depende de los gustos propios de cada uno, ya que depende mucho de la experiencia previa y de "qué nivel de satisfacción tuvo en cada encuentro con diferentes tipos de tamaño" con los cuales tuvo la posibilidad de encontrarse.
"Muchas mujeres y muchas personas expresan abiertamente que no les gustan los penes grandes", dijo, y puso el ejemplo de que esto va de la mano con la preferencia de que "para vulva pene grande y para ano pene chiquito", debido a las molestias que causa un gran tamaño cuando se quiere probar en otros lugares.
Entonces explicó que lo que puede suceder es que, "como la mujer tiene mucha más sensibilidad en el tercio inferior de la vagina", puede sentir más excitación y que esto promueva a que se desee un pene más ancho".
Además, la especialista indicó que los penes tienen diferentes formas y tamaños, que uno erecto de un argentino promedio mide alrededor de 13 cm y que en reposo "puede medir de 8 a 9 cm". También afirmó que según estudios "hay dos tipos de pene", el de carne que "tiene menos capacidad de ensancharse" y el de sangre, "que en reposo es chico pero durante la erección cobra una gran dimensión y se vuelve el más querido".
Más allá de eso, aseguró que hay tamaños menores que 5 cm, es decir, que no es extraño encontrarlos, pero que a la/os pacientes a veces les generan impedimentos de "vivir una sexualidad satisfactoria". En este sentido, podemos llegar a decir que no importa verdaderamente el tamaño del pene, por lo que los centímetros ya no son relevantes.
Por ello pensamos que el "no poder disfrutar un encuentro debido al tamaño pequeño" también forma parte de mitos sociales, ya que constantemente "se habla del valor la penetración, cuando es una realidad que el deseo y el acto sexual puede ser mucho más rico si estimulamos y jugamos con las zonas erógenas, teniendo presente que la llegada de un orgasmo que puede ser estimulado desde otro lugar", dando la posibilidad de poder pensar que el encuentro sexual no es solo un coito.
"Debemos alejarnos del coitocentrismo, esta veneración al coito y a la penetración vaginal que hace que pensemos que el sexo es solo penetración y nada más, algo que nos ha dejado la cultura del porno". E incitó a que "busquemos la manera de romper con nuestros propios límites, explorándonos y dejándonos gozar".
La sexóloga finalizó con un consejo para que todos comprendamos que somos libres al elegir nuestros propios gustos sexuales: "Dejemos de medirnos, no solamente medir nuestros cuerpos, sino también los encuentros. Dejemos de competir con el otro y con nosotros mismos. Entreguémonos al encuentro, concentrándonos en el placer y al estar ahí en el momento, con quien estoy, ya sea uno mismo o con un otro".
"Invito a que podamos explorar nuevos territorios, que no solo sea el pene o la vulva a lo que le prestemos atención, porque hay muchas zonas erógenas y hay zonas que todavía no consideradas como tal", consideró, y que explorándonos y sabiendo cuáles son nuestras diferencias, "podremos tocarnos, saborearmos" porque si no vibro y exploro "no vamos a poder saber qué nos gusta y qué no".
Agradecemos a Mariana Díaz, ginecóloga de la UNCUYO y especialista en sexología.
IG: @docmardiazsexologa