A menos de una semana del vencimiento de deuda previsto para el viernes 9 de enero, el Gobierno nacional continúa ajustando las piezas para completar el pago de compromisos por más de USD 4.200 millones. Aunque en el mercado financiero prevalece la idea de que la obligación será honrada, el interrogante sigue siendo de dónde saldrán los dólares necesarios para cerrar la operación.
De acuerdo con la última información oficial del Banco Central, al 30 de diciembre de 2025 el Tesoro contaba con depósitos en moneda extranjera por USD 1.969,86 millones. El monto representa apenas un leve incremento frente al día anterior y cubre menos de la mitad del total que deberá desembolsarse esta semana.
En ese contexto, durante los últimos días volvió a circular la versión de que el Ministerio de Economía negocia un préstamo puente con entidades financieras del exterior por alrededor de USD 2.000 millones. La alternativa fue mencionada en distintas oportunidades tanto por el ministro Luis Caputo como por el presidente Javier Milei, aunque hasta ahora no hubo confirmación oficial sobre un eventual acuerdo.
Mientras tanto, el Ejecutivo podría recibir un alivio adicional en las próximas horas. Este martes 6 de enero vence el plazo para que las empresas que obtuvieron la concesión de las represas del Comahue concreten el pago correspondiente al Estado nacional. Fuentes oficiales señalaron que a lo largo de la semana ingresarán unos USD 700 millones, lo que permitiría reducir sensiblemente el faltante para afrontar los vencimientos.
Con esos fondos, sumados a los dólares ya depositados en el Banco Central, el Tesoro tendría disponibles cerca de USD 2.670 millones. De ese modo, restaría conseguir algo más de USD 1.500 millones para completar el pago total previsto para el viernes.
Transferencias clave antes del vencimiento
El cronograma financiero obliga al equipo económico a contar con una porción significativa de los fondos antes del propio día del vencimiento. Según cifras del Ministerio de Economía, de los USD 4.216 millones que deben pagarse el 9 de enero, USD 2.567 millones corresponden a bonos Globales —USD 1.524 millones en concepto de capital y USD 1.043 millones por intereses—, mientras que los restantes USD 1.649 millones se explican por los Bonares.
"Los pagos de los bonos que cotizan en el exterior se transfieren desde el Banco Central a la cuenta del agente de pago el día hábil previo", explicó Ramiro Tosi, exsubsecretario de Finanzas y actual director de Suramericana Visión. Esto implica que el jueves 8 de enero el Gobierno deberá disponer, como mínimo, de los USD 2.567 millones correspondientes a los Globales.
Opciones sobre la mesa
El eventual préstamo con bancos internacionales no es la única herramienta que analiza el Palacio de Hacienda. Entre las alternativas disponibles también figuran los acuerdos de swap con Estados Unidos y China, además de la posibilidad de realizar algún tipo de refinanciamiento en simultáneo con el vencimiento.
En el caso del swap con Estados Unidos, el acuerdo total asciende a USD 20.000 millones, de los cuales hasta ahora se utilizaron USD 2.534 millones, según datos del Exchange Stabilization Fund del Tesoro norteamericano. Con China, en tanto, quedarían disponibles unos USD 18.291 millones.
Las versiones sobre un refinanciamiento el mismo día del pago incluso alimentaron rumores de una nueva colocación de deuda, tanto en el mercado local como en el internacional. Frente a esas especulaciones, Caputo salió a marcar límites. "Vamos a tratar de que no haya emisión. El objetivo es reducir la dependencia del país de los mercados financieros externos", escribió el ministro en la red social X, mensaje que luego fue replicado por el presidente Milei como señal de respaldo político.
En otra intervención, el titular de Economía remarcó que el desarrollo del mercado de capitales doméstico es clave para el crecimiento sostenido. "Es muy difícil que un país crezca en el tiempo sin un mercado interno más profundo. Aunque hoy debamos atender la urgencia, estamos intentando sentar bases de largo plazo", sostuvo.
Con los plazos corriendo y varias alternativas en análisis, el Gobierno enfrenta una semana decisiva para demostrar su capacidad de cumplir con los compromisos financieros sin alterar su estrategia económica de fondo.