La escalada de tensión en Medio Oriente ha generado una ventana de oportunidad crítica para el sector energético argentino. Según el experto Emilio Apud, la inestabilidad en las regiones productoras tradicionales impulsa a las petroleras a acelerar la infraestructura en Vaca Muerta para evacuar crudo y gas hacia mercados sedientos de seguridad.
El proyecto clave es la construcción de ductos hacia el puerto rionegrino del Golfo San Matías, diseñado para superar la saturación de Bahía Blanca. Con una producción que ya supera el consumo interno, el país se encamina a ser un exportador neto, buscando conquistar mercados en Asia y Europa antes de la transición energética total.