SIN VERSO

"Una estupidez menos": empresarios celebran el fin del aporte obligatorio al INACAP

La decisión transforma en voluntario un aporte que recaudaba cerca de $70.000 millones anuales.

Por Ciudadano.News

Inacap — WEB

Desde este lunes, los empleadores dejaron de estar obligados a contribuir al Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (INACAP), una medida que marca un cambio en el vínculo entre el sector privado y el Estado. La decisión transforma en voluntario un aporte que recaudaba cerca de $70.000 millones anuales.

La resolución, alineada con la política de desregulación que impulsa el gobierno nacional, pone fin a una obligación que venía generando controversias en el sector comercial desde hace años. El INACAP fue creado en 2008 con el objetivo de capacitar a trabajadores del rubro, pero desde varios sectores empresariales venían cuestionando su efectividad y funcionamiento.

Hugo Laricchia, empresario turístico, se expresó al respecto en diálogo con Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch). Con tono crítico, Laricchia sostuvo: "Dentro de la locura corporativa en que cayó la Argentina, esta es una de las cosas más estúpidas que han sucedido: que compulsivamente los empleadores tengan que pagar algo para teóricamente capacitar a sus empleados".

Según el empresario, el aporte obligatorio nunca se tradujo en una mejora tangible para los trabajadores. "No conozco ningún empleador que haya logrado que a sus empleados los capacite esta institución, centralizada en CABA y de cobro compulsivo", añadió.

Laricchia también remarcó que la capacitación laboral debería ser una decisión estratégica de cada empresa y no una imposición estatal: "Estas capacitaciones, que son geniales cuando tu personal puede recibirlas, deben ser voluntarias y depender del empresario, que tiene que decidir qué hacer con sus utilidades".

Para Laricchia, la caída de este sistema no se debe exclusivamente a la gestión del presidente Javier Milei, sino a la ineficiencia estructural del modelo: "La idea de que el Estado pueda decidir qué hacer con lo que yo gano estuvo presente durante muchas décadas en Argentina, y afortunadamente se terminó. No porque llegó Milei, se terminó porque el sistema no funcionó, porque todos estos kiosquitos y corporaciones no le dieron a los argentinos una mejor calidad de vida".

Sobre el futuro del INACAP, el empresario opinó con contundencia: "Si desaparece el INACAP, se quedan sin trabajar un montón de ñoquis que estaban ahí, pero a los argentinos de bien no les afecta. Qué país necesita semejante estupidez... ninguna sociedad lo necesita. No pasa nada, ojalá desaparezca o se reconvierta, haga cosas útiles y me seduzcan a mí y a otros para que nos asociemos y paguemos".