Un crédito de Trump para frenar la amenaza de implosión del plan de Milei
El desembolso del Tesoro estadounidense ofrece a la Argentina un respiro para evitar una caída en picada de la macroeconomía, pero con una recalibración del esquema financiero después de la elección de octubre.
Sebastián Menescaldi, economista, explicó en el programa Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7 Ciudadano_Newsen Twitch), las recientes medidas económicas tomadas por el gobierno, incluida la baja de los derechos de exportación y el anuncio de un potencial acuerdo con Estados Unidos. El entrevistado enfatizó que "la principal fortaleza de estas medidas es que están logrando evitar la implosióneconómica inmediata que se venía gestando en el mercado de cambios".
-La naturaleza de un probable préstamo y el costo político-económico
"Aún no se conoce el tipo de operación que se está gestando con el Tesoro de Estados Unidos, aunque el secretario del Tesoro ha ofrecido varias posibilidades. De ser un préstamo, sería algo similar a lo que se hizo con México o Uruguay en el pasado, se pagaría una tasa internacional más un spread (diferencial), por lo que su costo sería parecido al de un préstamo con el FMI".
"La incógnita principal radica en qué exigiráEstados Unidos a cambio de entregar el dinero. Lo que está claro es que el apoyo no se dará para que Argentina siga con el 'status quo' actual".
-Una geopolítica de alineamiento a favor del Gobierno de Milei
"Este potencial respaldo económico no es producto de la generosidad pura". Menescaldi sostuvo una comparación con rescates financieros históricos: "El Plan Brady fue un rescate necesario para evitar la quiebra de los bancos americanos. En el contexto actual, hay una cuestión geopolítica detrás, que motiva el soporte de Estados Unidos. Esta dinámica geopolítica jugará a favor del gobierno de Milei".
-Una economía acercándose a la implosión
"Antes de que se anunciaran las últimas medidas, la economía de Argentina estaba en riesgo deimplosionar. La dinámica de venta de dólares por parte del Banco Central era extremadamente preocupante, con ventas que superaban los 53 millones, 300 millones y hasta casi 800 millones de dólares en días recientes. Solo en la semana previa, el BCRA tuvo que vender más de 1.100 millones de dólares de reservas".
Asimismo, el economista calculó: "Si esa tendencia continuaba, hasta el día de las elecciones, EL Gobierno habría tenido que vender cerca de 9.500 millones de dólares. Además de utilizar dólares ajenos, el país enfrentaba un pago de más de 4 mil millones de dólares, en enero. La única alternativa, de no darse estos acuerdos de emergencia, de no lograrse bajar el riesgo país y recuperar el acceso al mercado de crédito, habría sido forzar más la economía o ir a un nuevo default de la deuda. Las medidas recientes interrumpieron esta dinámica y ofrecen estabilidad, de acá al 31 de octubre".
-El Gobierno cae en el temor de un regreso de la oposición en 2027
"La perspectiva de Argentina se vio alterada tras la elección en la provincia de Buenos Aires, ya que se reavivó la posibilidad de que las políticas populistas regresen a partir de 2027. Este riesgo aún no ha sido subsanado y persistirá hasta pasada la elección".
"La estabilidad a futuro depende crucialmente de las acciones posteriores a los comicios. Si el Gobierno logra un acuerdo con los gobernadoresdespués de la elección, la perspectiva cambia y mucho. Si, por el contrario, no se logra dicho acuerdo, el riesgo de 2027 seguirá latente, generando incertidumbre".
-Un Acuerdo clave con Estados Unidos para recalibrar la economía
"El acuerdo con Estados Unidos", según el economista, "se concretará después de las elecciones. Será crucial, porque exigirá al país recalibrar la economía. El gran beneficio que permitirá esta recalibración, es no tener la urgencia de tener que forzar un ajuste excesivo en el corto plazo".
"El pacto permitiría una programación financiera mucho más lógica. En lugar de tener que salir a comprar más de 3 mil millones de dólares de reservas de manera frenética, se podrían programar compras de 1.500 millones o mil millones de dólares en los primeros meses, y dejar la compra del grueso para cuando llegue la cosecha. El acuerdo con el FMI, por su parte, permitirá pagar la deuda el próximo año y, si se mantiene, hasta el 2027", sostuvo Menescaldi.
"El programa económico ya estaba fallando desde el mes de julio, generando faltante de dólares y exceso de pesos debido a la mala organización financiera que obligó a los exportadores a liquidar el agro solo hasta el mes de julio. El Gobierno se dio cuenta, lamentablemente tarde, que no llegaría al 26 de octubre con el esquema anterior y tuvo que recurrir a estas medidas de emergencia, que implicaron usar el último conejo que le quedaba en la galera".
-¿Esta medida comprende retenciones de carne bovina y porcina, no cereales?
"No. Es a todos, porque a la mañana anunciaron exportación de cereales y granos y, a la tarde, se dieron cuenta de que no habían puesto la carne. Puede haber habido alguna negociación con el sector para mantener los precios tranquilos, supongo, y consiguieron, también, los exportadores de carne que le rebajen los derechos de exportación".
-¿El posible préstamo de Estados Unidos podría presentar una percepción de que la economía argentina se está ordenando?
"Visto por los mercados extranjeros, sí; sobre todo es muy fuerte el apoyo que tuvo el gobierno por parte del secretario del Tesoro; eso va a suponer que se tiene un apoyo y mayor estabilidad. Hay que ver qué nos pedirá Estados Unidos y, también, ver qué pasa en la política después del 26 de octubre".
-¿Este contexto cómo puede repercutir en la diaria de los argentinos?
"En el corto plazo, estás evitando una crisis financiera y, también, si uno logra el acuerdo con Estados Unidos, aunque sea a cambio de recalibrar el programa, lo cual había que hacerlo igual, te genera que la recalibración no sea tan aguda, comparado con hacerlo solo y que entraras en default y no tuvieras chance de reprogramar tu deuda. Te da mayor tranquilidad para poder seguir trabajando, ahora, lo que te falta, que es trabajar en el consenso de la política, sabiendo que las políticas que determines ahora van a persistir en el tiempo, más allá del 2027, y eso requiere un acuerdo del Gobierno con aquel que salga segundo o tercero en las elecciones de octubre", culminó Sebastián Menescaldi.