Más allá de alineamientos, simpatías, abrazos y tuits, la política de Trump, con su sesgo nacionalista, distaría bastante de las ideas de libre mercado y competencia que proclama Javier Milei, en una contradicción aparente que es difícil de explicar en el terreno de la economía y la política reales.
Fernando Marengo, economista jefe de BlackTORO Global Wealth Management, se refirió al tema en diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7y Ciudadano News Radio), señaló: "Hay que ver las declaraciones que viene realizando, y después ver que trata de implementar verdaderamente. El dato favorable es que ya fue presidente y sabemos lo que hizo en su momento".
"Si uno analiza el pensamiento económico de Trump, su promesa de hacer nuevamente grande a EE.UU. a lo que se refiere es que quiere reindustrializar el país", pero sobre el particular deja un dato clave: "pensar en desarrollar de nueva la industria en EE.UU, resulta algo imposible e irrisorio, por los costos que tiene".
Ahí viene el punto en que entra en colisión con los intereses de Milei: "en sus intentos de reindustrializar al país a qué apunta: en primer lugar a cerrar la economía, porque dice me están invadiendo de productos extranjeros y lo que hay que hacer es cerremos la economía, subamos los aranceles, pongamos impuestos a los productos importados para que nuestra producción pueda competir".
"El primer impacto en el arancel es que le estoy subiendo el costo al consumidor interno en EE.UU. Cuando le pongo un impuesto a un bien que importo, al que lo vaya a consumir internamente ese bien le va a salir más caro".
Ese es el primer impacto. "El segundo, si se logra reindustrializar, se reindustrializa un sector de la economía que no es eficiente, entonces estoy haciendo una mala asignación de los recursos. El tercer punto, en esa línea, por un lado se sube el arancel, por el otro lado se trata de poner tasas reales negativas, qué quiere decir, prestar dinero a una tasa inferior a la de inflación, o sea subsidiar el crédito, y eso podría tener un impacto adicional que es la depreciación del dólar".
"El gran problema que tiene es el entendimiento de cómo funciona EE.UU, que no es que el resto del mundo se aprovecha, sino que todo el mundo demanda dólares. Cuando yo demando dólares a EE.UU a cambio me pide bienes, y eso es lo que genera el déficit externo americano", remarcó el economista.
Sobre las lecturas que se hacen en el país, dejó claro que "el impacto en Argentina creo que es un impacto de expectativa, que hay mucha gente que piensa que por la amistad entre los dos presidentes habrá más apoyo, no creo que vaya a haberlo directo de EE.UU, habrá apoyo a través de organismos internacionales que podrían facilitar renovar líneas de créditos".
"Ahí siempre el riesgo es saber cuáles son las condiciones de los organismos, esto que el Fondo nos preste más plata es bueno, la pregunta es cuál es la condicionalidad. Porque si viene el Fondo con la misma receta de decir, hay que ser más competitivos, devaluemos, en Argentina se acelera la inflación y se termina el programa antiinflacionario, el programa económico y el programa del gobierno. El apoyo está buenísimo, no creo que sea directamente del gobierno americano sino a través de organismos y de nuevo, ahí es clave la condicionalidad".
Pero también marcó escepticismo en otro terreno: "No sé porqué se genera la simpatía, no me queda en claro si uno piensa en un modelo libertario, y ve que Trump, con lo que piensa hacer, cerrar fronteras, subir aranceles, tratar de incentivar sectores que no son los más eficientes dentro de la economía. Desde esos puntos de vista no es muy lógico el apoyo. Ahora, creo que ser amigo del más grandote del barrio tiene sus beneficios. Hay un tema adicional, en América Latina y todo el ingreso de China que vimos durante los últimos años estuvo fuertemente explicado porque EE.UU se desentendió de América Latina".
"EE.UU erróneamente desatendió a América Latina y este desentendimiento fue aprovechado por China. Más allá que Trump pudiera tener una simpatía por Milei y apoya Argentina no está claro que eso vaya a ser algo generalizado en América Latina, entonces todo el espacio que deja uno lo ocupa otro más, en este caso el que ocupa ese lugar es China, pero después también de una manera más amigable los fondo qataríes, Emiratos también están tomando posición en recursos en América Latina", advirtió, para concluir señalando: "como analista macroeconómico, la verdad que en los principales productos de exportación de Argentina nosotros competimos con EE.UU; producimos maíz, soja, trigo, carne, ahora empezamos a exportar energía y EE.UU se volvió exportador de energía entonces no es una aliado natural EE.UU. para Argentina".

