Se terminó concretando uno de los grandes temores del sector industrial siderúrgico argentino, dado que el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó mediante conferencia de prensa, en las últimas horas de este martes 11 de febrero, que no dará lugar a excepciones para Argentina en la imposición de aranceles del 25% a las exportaciones de acero y aluminio dirigidas a la nación norteamericana.
"Tenemos un pequeño déficit con Argentina, como con todos los países", afirmó el mandatario al justificar su decisión.
Cortesía de ADN.
Tras ratificar el gravamen sobre las exportaciones férricas argentinas, el mandatario aclaró que la única excepción será Australia, debido a que "tenemos superávit por la compra de aviones", en referencia a la adquisición de aeronaves militares por parte de la nación de Oceanía, mientras que enfatizó la misma disposición respecto al resto de los países afectados.
"No me importan las represalias de los países", subrayó, marcando su postura de inflexibilidad en su afán de aplicar barreras comerciales.
El anuncio deja entrever un cierto desinterés de la Casa Blanca para con la estrategia del presidente Javier Milei, quien busca estrechar los lazos comerciales bilaterales y hasta impulsar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones.
De acuerdo a las estimaciones, las exportaciones argentinas de acero y aluminio que tienen como destino Estados Unidos representan unos 600 millones de dólares al año.
Asimismo, datos del INDEC, revelaron que, en 2024, la balanza comercial entre los países americanos fue superavitaria para Argentina en 228 millones de dólares, debido, esencialmente, a una caída en el orden del 27,9% en las importaciones procedentes de Estados Unidos, producto de la recesión económica y la caída del consumo local.