Una Toyota Hilux fabricada en Argentina cuesta un 26% menos en Chile que en su propio país de origen. Según Mauricio Badaloni, referente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM) y la UIA, esta distorsión no responde a fallas en la producción, sino al excesivo peso del Estado.
El sector privado advierte que la sumatoria de tasas municipales, impuestos provinciales y nacionales asfixia la competitividad. Para los industriales, el escenario actual requiere una baja impositiva urgente y financiamiento para que los bienes nacionales no sean considerados un "lujo" inaccesible debido únicamente a la presión fiscal del 50% que recae sobre el valor final.