A pesar del nuevo esquema cambiario implementado en febrero, con menores tasas de interés y una devaluación mensual del 1%, el mercado no dio señales de alivio. El dólar financiero sigue en alza, los bonos argentinos retroceden y el Banco Central enfrenta un menor margen de acción para acumular reservas.
Dólar CCL y MEP en ascenso
El Contado con Liquidación (CCL) rozó los $1.200, acumulando un incremento del 1,2% en lo que va del mes. A su vez, el dólar MEP, que había mostrado estabilidad en enero, avanzó más de 2% en apenas tres ruedas.
Esta presión sobre el mercado cambiario se da en un contexto de debilidad en los activos financieros:
- El índice Merval cayó casi 2% en dólares.
- Los bonos soberanos se movieron en terreno negativo.
- El riesgo país subió a 651 puntos.
Desde la consultora Cohen, advierten que para ver una reducción sostenida en el riesgo país, el Gobierno deberá acelerar el ajuste fiscal, mejorar la acumulación de reservas y fortalecer la estabilidad política.
El Banco Central y la difícil tarea de acumular reservas
Otro dato que generó inquietud en los mercados fue la menor capacidad del Banco Central (BCRA) para comprar dólares:
- En las primeras tres ruedas de febrero, solo adquirió US$ 112 millones, una cifra muy inferior a los US$ 307 millones comprados en el mismo período de enero.
- Las reservas brutas cayeron a US$ 29.353 millones, con una baja de US$ 70 millones en un solo día.
Factores que explican la incertidumbre
El mercado no solo sigue de cerca la evolución de las reservas, sino también la negociación del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La falta de anuncios concretos tras la reciente visita del organismo a la Argentina incrementó el nerviosismo entre los inversores.
Según Melisa Sala, economista de LCG, si bien el superávit fiscal logrado en enero fue una buena señal, el Gobierno podría verse obligado a ajustar su estrategia cambiaria en los próximos meses, dependiendo de la evolución de la brecha y las tensiones en el mercado.
El impacto sobre el carry trade y la brecha cambiaria
La estabilidad de la brecha cambiaria es clave para sostener el atractivo del carry trade, estrategia en la que los inversores cambian dólares por pesos para aprovechar tasas de interés altas. Analistas de Cohen estiman que, si la brecha se mantiene en estos niveles, la ganancia por esta operatoria sería del 19,4% anual en dólares.
Sin embargo, si la brecha cambiaria se ampliara al 17%, la pérdida sería del 2,4% mensual (25,1% anualizada), lo que podría erosionar las ganancias acumuladas y desincentivar la apuesta por activos en pesos.
