Aunque los índices oficiales de inflación muestran una desaceleración, los salarios en Mendoza siguen en caída frente a los precios. La falta de aumentos en gran parte del sector privado y una postura cautelosa por parte de las empresas genera preocupación: el bolsillo de los trabajadores no logra reponerse, y la economía doméstica sigue ajustándose.
"Casi un 25% de las empresas no dio subas en el primer trimestre porque están esperando señales de reactivación económica", aseguró Gastón Kovalenko, director de la consultora Perfil Humano, autora de una reciente encuesta salarial que pone en evidencia la parálisis del mercado laboral formal en Mendoza.
Aumentos por debajo de la inflación: ni las grandes se salvan
El estudio de Perfil Humano, enfocado en personal fuera de convenio, destaca un panorama inquietante: ocho de cada diez empresas que otorgaron aumentos lo hicieron por debajo de la inflación, que acumuló un 8,6% en los primeros tres meses de 2025.
Entre las grandes empresas (más de 200 empleados), el 60% ya planificó aumentos anuales del 30% al 35%, muy por debajo de lo necesario para ganarle a la suba de precios. Por otro lado, el mismo porcentaje de las pymes aún no definió ningún ajuste salarial, lo que agrava aún más la brecha de ingresos.
"Las grandes compañías suelen trabajar con presupuestos anuales, lo que no siempre es posible para las más chicas", explicó Kovalenko. Sin embargo, en ambas realidades prevalece el mismo patrón de cautela extrema.
El arrastre de 2023: salarios estancados y más rezago
La crisis económica del último tramo de 2023 dejó huellas profundas. Si bien algunas empresas ajustaron salarios por encima de la inflación en ese momento, fue la excepción y no la regla. Según Perfil Humano, sólo el 47% de las grandes otorgó subas reales a sus mandos medios y altos, mientras que en las pymes apenas lo logró el 30%.
"La mitad de las pequeñas y medianas quedó por debajo del índice inflacionario", advierte el informe. Esta tendencia también se repitió en las negociaciones paritarias, con diferencias según cada sector, pero con un denominador común: los sueldos quedaron relegados.
Salarios vs. inflación: una estrategia silenciosa
El economista Nicolás Aroma, del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, puso en palabras lo que muchos perciben: "Los sueldos no le ganan a los precios y están al nivel de noviembre de 2023". Aroma fue claro al señalar que los salarios, junto al tipo de cambio, se han convertido en herramientas de contención inflacionaria.
"Es cierto que el IPC bajó, pero rubros clave como tarifas, salud, vivienda y educación subieron muy por encima del promedio", alertó. Además, apuntó que el sector privado sigue estancado, el empleo público aún más rezagado, y el trabajo informal es el más golpeado.
Un dato ilustrativo: en el sector de la construcción, los costos de materiales y servicios aumentaron, pero los salarios fueron negativos, amortiguando así el índice general del rubro.
El empleo, congelado: ni contrataciones ni despidos
El informe también revela una foto del mercado laboral en pausa. Las empresas no están despidiendo, pero tampoco contratan. El 60% no planea incorporar nuevo personal fuera de convenio y el 80% no proyecta desvinculaciones.
"La rotación es mínima", señaló Kovalenko, refiriéndose al indicador que mide cuántos empleados dejan su puesto y son reemplazados en un período determinado. Diego Rodríguez, psicólogo laboral, respaldó este diagnóstico: "Si alguien renuncia, sólo se reemplaza si es indispensable", comentó, reflejando el momento de extrema prudencia que atraviesan las organizaciones.
"La incertidumbre política también juega su papel. La espera por las elecciones y decisiones futuras mantiene paralizado al sector privado", completó Rodríguez.
La recuperación salarial sigue en stand-by
Mientras el INDEC marca una leve baja en la inflación, en Mendoza los bolsillos siguen apretados. Sin aumentos claros y con las empresas paralizadas, los trabajadores ven cómo su poder de compra se diluye mes a mes. La economía muestra algunos signos de estabilidad, pero la reactivación aún no llega al salario.

