Ignacio Olivera Doll, economista, analizó en Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), sobre el reacomodamiento cambiario y su impacto, en el marco del anuncio del acuerdo con el FMI.
"Hay que separar un poco lo que es información de lo que es especulación propia del mercado, en este momento la idea es que no se filtre nada; la única certeza prácticamente confirmada es que se va a avanzar en la aprobación del acuerdo para financiar 20 mil millones de dólares y, todavía, falta por definir de cuanto será el primer desembolso".
"Sobre la segunda parte, que sería el programa cambiario asociado, no se informó nada, con lo cual todo lo que surge de ahí es especulación y lo que está esperando el mercado, en este momento, es que va a haber un salto cambiario antes de fines de abril. La idea es que el tipo de cambio empiece a evolucionar más acorde con lo que estamos acostumbrados, algo más controlado, administrado en los meses siguientes. En el mercado se está pensando que el gobierno podría ir hacia un esquema con bandas cambiarias, donde seguramente eliminaría algunos mecanismos como el dólar blend, para normalizar un poco el mercado de cambio, pero por ahora todo es especulación. Se espera que en algún momento hablen los funcionarios después de que salga aprobado el acuerdo".
-El costo en las reservas ¿No era un precio demasiado alto el que pagaba el gobierno por seguir atado a un tipo cambiario?
"Creo que hay como tres etapas o golpes que recibió el gobierno que lo dejan bastante débil en este sentido Primero, lo que tiene que ver con el desarrollo del programa cambiario que el gobierno prefirió postergar, lo que llevó a una situación donde el mercado entendió con consenso de que el tipo de cambio se empezaba a atrasar", dijo el economista.
"Se veían señales bastante claras que veíamos en la balanza de pagos, mostrando que los inversores y ahorristas consideraban que el tipo de cambio estaba muy barato y, entonces, veíamos que la Argentina no generaba los dólares suficientes para funcionar, veíamos déficit en cuenta corriente".
"La segunda parte es más con el tema de la comunicación. No se supo dar definiciones sobre cómo iba a ser el nuevo esquema cambiario, si se iba a abandonar o no el 'crawling peg'; ahí es donde se empezaron a poner más nerviosos algunos sectores y se empezó a especular con una posible devaluación para los próximos meses".
"Tercero: el shock externo que cambió un poco el valor del dólar para todas las economías de la región y que encontró a la Argentina en esta situación de vulnerabilidad y profundizó todo este temor que había con un resultado de un mercado especulando con un salto cambiario".
-Se esperan condiciones blandas del FMI, ¿Puede evadir el gobierno esas imposiciones?
"Lo que se espera es que las condicionalidades del fondo tengan que ver más con metas, que trate de inducir un esquema más sostenible, pero a partir de la fijación de algunas metas en cuanto a reservas o superávit fiscal, cuestiones que tengan que ver más con la sostenibilidad del programa. Que se pueda ir monitoreando en la medida que se van garantizando los desembolsos, donde la Argentina se comprometa a salir del cepo, a volver al mercado de capitales. El FMI no va a motorizar el uso de dólares en un esquema cambiario que parezca que no es virtuoso", explicó el entrevistado.
-Para los próximos meses se sostiene que la inflación va a instalarse en un 3%, que no era el objetivo ¿Cómo influye esto en el plan económico?
"Esa es la principal incógnita, el principal temor que mueve al Gobierno para haber postergado hasta acá el sinceramiento del tipo de cambio que hoy el mercado estaba esperando, el impacto que pueda llegar a tener en el traslado a precios en el corto plazo. Entonces, el tema ahí será ver cómo esto puede llegar a impactar en términos electorales al gobierno, porque la inflación fue la variable que eligió el gobierno como una insignia para ir encarando la campaña electoral".
"En cuanto a los inversores, si empiezan a ver que el gobierno pierde apoyo popular o pierde poder, pueden llegar a ponerse más nerviosos sobre los niveles de tipo de cambio; entonces se genera un círculo medio peligroso y, a partir de eso, es cómo el gobierno va tratando de responder a eso desde el punto de vista del relato o del discurso".
-¿A qué cuestiones puntuales, con este desembolso, va a apuntar el gobierno?
"La idea del desembolso es capitalizar al Banco Central, que el BCRA mejore la foto, para disuadir a cualquiera que piensa que pueda correr a la entidad, en el caso de que se empiece a percibir que el tipo de cambio está desalineado. O sea la idea inicial es que esta capitalización sea una foto que de cierta seguridad sobre el poder de fuego del Banco Central, pero eso no alcanza, dado que si el mercado puede empezar a desconfiar, no importa el nivel de dólares que tenga el Central, porque eso en algún momento termina llevándose todo puesto, por lo tanto, la confianza que pueda dar el banco va a venir más del lado del programa cambiario, de los ajustes que vayan haciendo, de los lineamientos que se vayan anunciando, de la certidumbre que venga a partir de este reacomodamiento".
"El desembolso del FMI es bueno para la foto, para dar certeza, pero lo ideal sería que el Banco Central no los usara", culminó Ignacio Olivera Doll.
Producción Periodística: Ulises Addamo, Martin Gastañaga y Daniel Gallardo.


