Servicios "pisados", pero llega un nuevo aumento de las naftas y el gasoil
La devaluación mensual y la suba en los precios de los biocombustibles, vuelve a incidir en los surtidores y, por lo tanto, en el bolsillo de los ciudadanos.
De acuerdo con información proporcionada por Energy Report, el Gobierno nacional autorizó un incremento mínimo en los tributos, que se traducirá en un impacto del 1% en los surtidores. Sin embargo, a este 1% se le suma un 2% adicional por la devaluación mensual y otro 2% por el aumento en los precios de los biocombustibles para mezcla. En conjunto, esto resultará en un incremento de entre el 5% y el 7%.
Las petroleras, ante la drástica disminución en las ventas de estaciones de servicio, especialmente en la versión Premium de las naftas, que cayó un 21% en mayo, establecieron un tope del 7%. Incluso, algunas ofrecieron durante el último fin de semana descuentos del 20% para incentivar las ventas de nafta Premium, haciendo que esta versión más alta calidad resultara más económica que la súper.
La postergación del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono será oficializada a través de un decreto en las próximas horas, siguiendo el precedente del Decreto 466/2024 de junio. Como parte de su estrategia antiinflacionaria, Caputo también anunció que no habrá incrementos en las tarifas de luz y gas.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) había señalado que, sin una intervención del Gobierno, los impuestos a los combustibles deberían actualizarse un 115% a partir del 1 de julio, generando un impacto de hasta el 18% en la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, la Secretaría de Energía descartó esta posibilidad y confirmó que los impuestos solo contribuirán con un aumento del 1%, equivalente a $11 por litro.
En términos de precios actuales, la nafta súper de YPF en Buenos Aires cuesta $905, mientras que el gasoil grado 2 vale $941. Con el aumento promedio del 6%, estos precios ascenderán a $960 y cerca de $1.000 respectivamente. La nafta Premium de YPF, que actualmente cuesta $1.117, subirá a unos $1.300, y el gasoil grado 3 pasará de $1.196 a aproximadamente $1.270.
Desde enero, los combustibles registraron un aumento promedio del 37,4% para la nafta súper y hasta un 50% para la Premium, mientras que la inflación oficial del INDEC en el mismo periodo fue del 71,9%.
"Según fuentes de la Secretaría de Energía, si un consumidor mantiene el mismo nivel de consumo en junio y julio, su factura será idéntica. Además, si el consumo disminuye, el monto a pagar también será menor. Es importante recordar que la factura de junio incluye el aumento anunciado previamente.
A principios de este mes, el Gobierno nacional ajustó los límites máximos de consumo subsidiado y las bonificaciones en los precios mayoristas de electricidad y gas natural para los usuarios N2 (con ingresos bajos) y N3 (con ingresos medios), conforme al Período de Transición establecido por el Decreto N° 465/24."
Caída en la demanda de combustibles: el informe de CATHEDA
En abril, la demanda total de combustibles en Argentina cayó un 8% respecto al mismo mes de 2023, según un informe de Confederación Argentina de Trabajadores y Empleados de Hidrocarburos Energía Combustibles Derivados y Afines (CATHEDA).
El sector público, que representa el 68% del consumo, disminuyó un 13,7%, con excepciones notables como la Ciudad de Buenos Aires, donde la demanda aumentó casi un 2%, y Río Negro, con un incremento del 0,3%. En el sector industrial, que abarca el 21% del consumo, varias provincias, incluyendo Buenos Aires y Santa Fe, registraron un aumento del 8,4%. Estos datos reflejan las variaciones regionales y sectoriales en la demanda de combustibles.