Tras el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, de que el monto del préstamo que el Gobierno nacional gestiona con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es de US$ 20.000 millones, el mercado financiero reaccionó con cautela y volatilidad. Los dólares paralelos tuvieron un tibio descenso, que luego se revirtió y posteriormente volvió a caer. Por su parte, el dólar futuro recuperó una senda alcista tras un inicio a la baja.
Además, los bonos soberanos registraron subas de hasta 1% y el Riesgo País cayó a 759 puntos básicos.
Para entender cómo funciona el mercado en estos casos, en el programa Sin Verso, de Ciudadano News Radio, fue entrevistado el analista económico Daniel Osinaga, quien destacó: "El jueves fue un día bastante complicado, pero hablando con gente del Ministerio es como que las cosas están claras. Ellos tienen todo claro, aunque alrededor hay mucho ruido del periodismo y de la oposición".
Y agregó que "el movimiento cambiario que hubo estas últimas semanas, tanto en el dólar como en los futuros, como en la curva en pesos, se da por este ruido de una devaluación, de que el FMI te impone esa devaluación en la agenda. Pero escuchás al equipo económico o a Milei y siempre dicen lo mismo, 'no se va a devaluar'".
El Gobierno asegura que no habrá salto cambiario
"Ese rumor constantemente se mete en la Argentina y te genera el ruido de las últimas semanas, cuando se adelantan importaciones y los que exportan dejan de liquidar esperando la presunta devaluación. Pero Milei también es muy claro al respecto y dice: 'ya van a ver cómo van a quedar todos los que están apostando en contra del peso'", graficó Osinaga.
"En estos últimos días uno habla de esta subida del dólar desde los $1.200 a los $1.350, que es mínima si vos la ponés en términos reales. Allá por noviembre, antes de las elecciones, el tipo de cambio estaba en los $3.000, tres veces por encima del precio actual. O sea, el dólar viene bajando desde 3 mil hasta los 1.100 que tocó y ahora sube un poquito hasta 1.300. Entonces, uno no puede hablar de una corrida, porque es mínima la suba", consideró el analista.
En ese sentido, opinó que "si la gente no te liquida esperando esa presunta devaluación, obviamente vas a tener que salir a vender reservas, porque los exportadores no liquidan porque están jugando, especulando con esa presunta devaluación. Pero ahora ya llega la cosecha gruesa de soja que se da entre mediados de abril y principios de mayo, y entrará un caudal de dólares muy importante".
Presiones contra el Gobierno
Con respecto a la posibilidad de que el campo sea el que está presionando con estas jugadas, Osinaga dijo que eso "es muy poco rebuscado, pero no está tan lejos, porque son presiones, no solamente de la oposición sino de los grupos económicos que buscan mejorar su situación.
"Entonces, ellos van a cuidar sus intereses, pero el tema con el dólar oficial es que el Gobierno no se puede permitir una devaluación antes de las elecciones. Imaginemos un salto discreto de 10%, eso se traslada a precios y el principal caballo de batalla de acá a las elecciones es la inflación, y si se te traslada a precios no podés llegar a junio o julio con una inflación de 3%, 4% o 5%, sino llegar lo más cercano posible al 1%", explicó el entrevistado.
"Milei dice que para mediados de año la inflación va a comenzar con un 1% y esa es la otra parte que no entiendo: ¿por qué insisten tanto con esa devaluación si es prácticamente imposible, porque sería pegarte un tiro en los pies desde lo político? Entonces, veo muy poco probable que se llegue a dar un salto cambiario en estos días", consideró.
"Milei no piensa en una salida fácil"
Más adelante, Osinaga expresó: "Milei y el equipo económico siempre hacen hincapié en el tipo de cambio, que no hace falta devaluar y en que ellos tienen sus anclas, la fiscal, la monetaria, y ese es el camino que lleva el Gobierno para estabilizar la economía sin la necesidad de un salto devaluatorio, y me parece bien que Milei no quiera ir a esa salida fácil que siempre toman todos los gobiernos".
Después consideró que "por más de que Milei haga todas las cosas bien, que tenga superávit gemelo, la Argentina tiene el dólar en su ADN y mientras haya estos pequeños ruidos, vas a salir a cubrirte. Eso ya está muy metido dentro nuestro y es cultural, por más que las cosas se estén haciendo tan bien como se están haciendo".
"Ahora, todo esto tiene que tender a que el peso desaparezca, a dolarizar. Yo entiendo todas las desventajas que tiene dolarizar, porque perdés mucha independencia ante situaciones de crisis especialmente, y dependés mucho de la política monetaria de otro país", expresó.
"Pero el argentino tiene tan metido el dólar en la cabeza que no veo otra solución para generar un poquito de tranquilidad en todo esto, y la única solución es que termine en una dolarización, o algo como una convertibilidad", opinó después.
"Otra cosa que el argentino se tiene que sacar de la cabeza son los márgenes extraordinarios de ganancia. Todo el mundo quiere hacer guita rápido, pero en el mundo no se hace la guita así, se hace con pequeños márgenes y gran volumen. El argentino quiere gran volumen y gran margen y eso dificulta todo también con respecto a los precios. Es un poco cultural también eso", razonó finalmente Osinaga.

