El Banco Mundial (BM) ya venía dando buenos pronósticos de crecimiento en lo que hace al Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina para el año en curso, pero en su último informe ese optimismo se manifiesta aun más, ya que señaló que la Argentina tendrá un incremento del 5,5% en su PBI.
En este trabajo, estimó un crecimiento del 5,5% en el 2025, impulsado por la normalización macroeconómica, en una cifra que aumentó 1,3 puntos porcentuales (p.p.), ya que en octubre del año pasado habían pronosticado un crecimiento del 4,2%.
A la hora de establecer las bases de ese crecimiento, sostienen que la Argentina se apoyará en el sector externo, dado que el consumo interno continúa "rezagado" por la pérdida del poder adquisitivo y la cautela del mercado laboral, y a la vez, Argentina será el país latinoamericano con mayor crecimiento pronosticado. También resaltan que el principal problema es la inflación, ya que complica el margen de maniobra monetario en la región.
La guerra comercial no deja de ser señalada como un nubarrón en el horizonte, al marcar que las crecientes barreras comerciales amenazan el proyecto de relocalización de industrias, y restringen el acceso a los mercados globales: "La región enfrenta vientos en contra significativos y necesita impulsar reformas audaces para aumentar la productividad, mejorar la infraestructura y crear empleos de calidad", indicó Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del BM para América Latina y el Caribe.
"Si bien se ajustaron al alza las proyecciones para Colombia (de 2,1% a 2,4%) y Perú (de 2,6% a 2,9%), hubo recortes en las estimaciones para México (que pasaría de crecer 1,5% a quedar estancado en 0%) y para Chile (de 2,5% a 2,1%)", agregó.
El pronóstico coincidecon el del Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual sostuvo que se mantendrá pese a la crisis global. "Aún tenemos ese pronóstico básicamente por los datos positivos que vimos. Pese al ajuste fiscal hubo un aumento en la confianza y eso nos permite sostener el pronóstico", señaló Petya Koeva Brooks, integrante del cuerpo de jefes de Economía del FMI, aunque marcan que los riesgos han aumentado por las mayores "restricciones financieras" a partir de la actual coyuntura global y por los efectos en los precios.

