Salta se ha consolidado como la tercera provincia argentina en sumarse al proceso simplificado de exportaciones, un hito que marca un avance significativo en la desburocratización y federalización del comercio exterior en el país.
Tras establecer las condiciones necesarias con el Gobierno Nacional, la provincia del Norte abre una puerta de oro para sus empresas, que ahora podrán realizar el control aduanero de sus mercaderías de manera remota y monitoreada, un cambio que impacta directamente en la competitividad.
Salta: un salto federal en el proceso simplificado de exportaciones
La implementación de este esquema permite a las empresas salteñas simplificar drásticamente los trámites de exportación a consumo, reduciendo tiempos y costos logísticos que históricamente han representado un cuello de botella para las economías regionales. Salta se suma así a un grupo selecto de provincias que buscan optimizar la cadena de valor para insertarse de manera más eficiente en el mercado global.
El esquema permite que la fiscalización de la Dirección General de Aduanas (DGA) se realice directamente en las instalaciones del exportador, es decir, en su propia planta productiva o de acopio.
Este cambio radical elimina la necesidad de trasladar la carga a terminales aduaneras específicas para su control, un paso que antes generaba demoras considerables, muchas veces impactando en la calidad y el timing de las entregas internacionales.
El ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Trabajo de Salta, Ricardo Villada, resaltó la importancia de la medida para la competitividad local.
Según el funcionario, "el Gobierno Nacional tiene una oportunidad histórica para que todos crezcamos de manera simétrica", y subrayó que la provincia continuará "trabajando por un país verdaderamente federal, donde el progreso llegue a cada rincón de la Argentina".
La clave: el régimen de "Exportación en Planta"
El régimen de 'Exportación en Planta' es una modalidad operativa dentro del proceso aduanero que autoriza a determinados exportadores a realizar el trámite de "exportación a consumo" directamente desde su predio.
En términos sencillos, el control aduanero -que incluye la verificación documental y física de la mercadería- se traslada desde un punto aduanero tradicional (como un puerto o un depósito fiscal) hasta la propia fábrica o depósito de la empresa.
Este sistema se basa en la confianza y el monitoreo remoto. Las empresas deben cumplir con estrictos requisitos de seguridad y trazabilidad, asegurando la integridad de la carga.
La ventaja principal es la eliminación de la doble manipulación de la carga y los tiempos de espera asociados a la infraestructura aduanera. Esto se traduce directamente en una mayor eficiencia de la cadena logística, permitiendo que los productos lleguen más rápido al mercado internacional.
Empresas como La Moraleja SA, Austin Powder Argentina SA y Coprotabaco Ltda., que integran el Consorcio de la Zona Franca de Salta, han estado entre las promotoras y primeras beneficiarias de esta iniciativa.
Directivos de una de las empresas exportadoras comentó que "esta medida es un verdadero alivio para nuestra operatoria. Antes, el proceso era complejo y costoso, pero con este nuevo esquema, simplificamos trámites y aceleramos la salida de nuestros productos".
La expectativa es que el beneficio se extienda a otras pymes de la región, fomentando el ingreso de divisas y la generación de empleo.
Salta, con esta decisión, no solo optimiza su logística, sino que también envía una señal clara al mercado: la provincia está comprometida con la modernización y la inserción eficiente en el comercio global.
Es un paso clave hacia un sistema de exportación más ágil y descentralizado, marcando una nueva era en las operaciones aduaneras argentinas.

