Revolución vitivinícola: Nieto Senetiner lanza el primer espumoso argentino cero alcohol
El enólogo Roberto González detalla el innovador proceso de desalcoholización que permite lanzar el primer espumoso argentino 0% alcohol. Explica cómo la tecnología retira el componente alcohólico manteniendo la "arquitectura del vino"
Nieto Senetiner ha logrado una verdadera innovación en la industria vitivinícola argentina al desarrollar el primer espumoso 0% alcohol. El enólogo Roberto González explicó que el proceso comienza con una fermentación tradicional de la uva.
González detalló la complejidad de la elaboración: "Parte de uva el cual ha sufrido una fermentación tradicional, como se elabora un vino, en el caso nuestro se suma otro proceso más que es después de haber elaborado el vino hacemos la toma de espuma, que es la formación de la famosa burbuja y anhídrido carbónico que hace el boom de los espumantes".
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Luego de estos pasos, se procede a la desalcoholización: "producimos una desalcoholización, retiramos uno de los componente del vino que es el alcohol". González enfatizó que, aunque se retira una parte esencial, se conserva la identidad original del producto: "sigue estando el espíritu, la arquitectura del vino, la estructura, qué significa, que siguen estando los ácidos, los aramos".
Según el experto, la mayor parte de la composición se mantiene: "diría que el 70% de los componentes siguen estando, 30% va a desaparecer, se retira, pero el 70% está, lo cual significa que más del 50% sigue siendo vino, el cual podemos denominarlo vino sin alcohol o espumante sin alcohol".
Reequilibrio de sabor: un desafío enológico
Al abordar el impacto en el paladar, González reconoció que la eliminación del alcohol implica una transformación significativa, ya que el alcohol participa activamente en las características sensoriales: "Recordemos que el alcohol tiene una sensación dulce, amable, tiene esa flema aristocrática que confiere a la característica del vino".
No obstante, la labor del enólogo es clave para compensar esta pérdida: "cuando se o retira la función del enólogo es reequilibrar nuevamente y darle ese nuevo espíritu sin el alcohol". Si bien existe una pequeña diferencia y no es idéntico al espumante tradicional, el resultado es "muy semejante con la particularidad que no tiene alcohol, el cual uno puede beberlo como si fuera agua".
Este producto surge como respuesta a la creciente presión global sobre la salud humana y el consumo de alcohol. González identifica a este espumoso como una "oportunidad de encontrarle a la industria una salida sin abandonar la matriz vínica", señalando la tendencia de organismos como la OMS de bajar la tasa de consumo de alcohol.
El producto está diseñado para dos grupos clave de consumidores: Jóvenes Moderados: La juventud menor de 35 años que está "moderando su consumo de vino, que se llaman los consumidores cebras, toman algo de vino y después dejan de tomar vino y toman otra bebida".
Población con Restricciones: Personas que deben evitar el alcohol por razones de salud, como "las embarazas, recuerda la gente que tiene problemas, la intolerancia al alcohol, cuando está medicada con algunos medicamentos", o aquellos "por arriba de los 45, 50 años que tiene que ver hipertensos, los que tienen problemas o a las embarazadas".
El objetivo estratégico es claro: "seguir manteniendo esta población que no migre a otras bebidas y seguir teniéndolas en el mundo vitivinícola con la restricción del alcohol".
Liderazgo argentino, innovación mundial
La decisión de avanzar en esta tecnología responde a una tendencia global, con mercados fuertes como EE. UU. (que representa el 2-3% del consumo de vino sin alcohol) y países punteros como Nueva Zelanda y Australia. González citó el ambicioso plan de España de producir 150 millones de litros de vino sin alcohol para 2027.
Ante este panorama, Argentina no podía quedarse atrás. El enólogo afirmó categóricamente: "la Argentina no podía estar ajeno a este modelo, dejar en manos de este avance tecnológico otros países y no abordarlos dentro de Argentina sería dejar a la Argentina fuera del ámbito de la innovación mundial".
Nieto Senetiner
Este proyecto, resultado de más de 15 años de investigación y la adquisición de equipos con consultores internacionales, se lanzó el primero de diciembre con un enfoque inicial en la competencia en el mercado internacional.
Diferencia clave en el método de elaboración (H3)
González distinguió el espumoso de Nieto Senetiner de otros productos gaseosos sin alcohol, enfatizando que ellos han respetado la complejidad de un espumante: "hemos hecho un proceso más largo respetando lo que es un espumante".
El sistema de elaboración utilizado es el sistema italiano (diferente a la toma de espuma en botella), donde la toma de espuma se realiza en tanques industriales y pasa 6 meses sobre la levadura. El proceso completo incluye el vino base, el licor de tiraje, la toma de espuma, los 6 meses sobre borra, y finalmente, la desalcoholización y maduración en botella.