Al cierre de 2025, los depósitos en dólares del sector privado alcanzaron una cifra inédita de US$ 36.681 millones, según datos consolidados del Banco Central (BCRA). Este crecimiento representa un incremento de 22.566 millones adicionales desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en porcentaje un 160%, superando el récord previo que se había registrado durante la administración de Mauricio Macri.
El sistema financiero argentino ha operado bajo la sombra del colapso de la convertibilidad en 2001, cuando los depósitos sumaban US$49.000 millones antes de la pesificación compulsiva que destruyó la confianza de los ahorristas.
Al asumir la actual gestión, el stock se encontraba en apenas US$ 14.115 millones, tras una caída del 55%. El nivel actual no solo recupera lo perdido en ese período, sino que establece un nuevo techo para la serie posterior a 2002, que anteriormente oscilaba entre los US$ 31.000 y US$ 32.000 millones alcanzados entre 2018 y 2019.
Los factores clave del crecimiento
Según los analistas, este salto no fue lineal y responde a una combinación de factores estratégicos y coyunturales:
• Blanqueo de capitales: La implementación del régimen de regularización permitió la incorporación de unos US$24.500 millones en cuentas especiales CERA, gran parte de los cuales se canalizó al sistema bancario.
• Seguridad jurídica: Expertos señalan que se ha reducido el temor a una confiscación o reestructuración de depósitos. Ante la pérdida del miedo al "Plan Bonex", muchos ahorristas prefieren la seguridad del banco frente a los riesgos de inseguridad de mantener el dinero en el hogar.
• Ley de Inocencia Fiscal: Promulgada recientemente, busca un cambio de paradigma para que parte de los US$200.000 millones que los argentinos mantienen fuera del sistema regresen al circuito formal para generar crédito y crecimiento.
Desafíos para el 2026
A pesar del optimismo, el mercado observa con cautela la sostenibilidad de este stock. En el corto plazo, existen tres factores que podrían generar volatilidad:
1. Pagos de deuda: Se prevé un pago de US$4200 millones que, aunque podría impulsar transitoriamente los depósitos de bonistas locales, también implica un movimiento importante de divisas.
2. Retiros del blanqueo: Desde el 1° de enero, los fondos del blanqueo pueden retirarse sin penalidad.
3. Turismo: El uso de dólares para gastos en el exterior durante las vacaciones de verano suele presionar los saldos de las cuentas.
Actualmente, los plazos fijos en dólares ya alcanzan los US$8.394 millones, lo que sugiere una mayor voluntad de permanencia del ahorro dentro del sistema financiero. En una economía históricamente inclinada al "colchón", el dato actual sugiere que, por ahora, la confianza en los bancos ha vuelto a fortalecerse.

