Duras respuestas

Más rechazos a la insólita propuesta de cobrar un impuesto al retiro de cajeros

El economista K Emmanuel Álvarez Agis propuso crear un impuesto a las extracciones de cajeros para reemplazar el Impuesto al Cheque, pero la respuesta de sus colegas fue implacable.

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Por Ciudadano.News

11 Noviembre de 2025 - 10:08

Imagen ilustrativa: archivo web
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11 Noviembre de 2025 / Ciudadano News / Economía

El economista Emmanuel Álvarez Agis, exviceministro de Economía durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, encendió la mecha de una nueva polémica fiscal al proponer la creación de un impuesto a la extracción de efectivo en reemplazo del actual Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios, conocido como Impuesto al Cheque

La iniciativa, que buscaría incentivar la formalización de la economía, generó una inmediata y feroz respuesta por parte del presidente Javier Milei.

La propuesta de Álvarez Agis apunta a que el consumidor pague una tasa (ejemplificó con un 10%) al retirar dinero del cajero, lo que, según él, pondría "fricción" al uso de efectivo y motivaría a la población a exigir medios de pago digitales y facturas, empujando a los comercios a blanquear sus transacciones. 

El exviceministro de Economía K Emanuel Alvarez Agis se metió en una complicada polémica. (Foto: archivo web)
El exviceministro de Economía K Emanuel Alvarez Agis se metió en una complicada polémica. (Foto: archivo web)

El economista defendió su plan argumentando que sería neutro en términos de presión tributaria global, ya que lo recaudado con este nuevo gravamen compensaría la eliminación del Impuesto al Cheque y una reducción de impuestos a las PyME. "Si saco $1.000 del cajero, me entregan $900", resumió.

Milei tildó al economista de "ladrón"

La reacción del presidente Milei fue explosiva y se articuló principalmente a través de su cuenta en la plataforma X. El mandatario calificó duramente al exfuncionario, etiquetándolo de "Kirchnerista = Ladrón"

Milei comparó la medida con un acto de delincuencia: "¿Qué diferencia hay entre la propuesta y que un chorro te espere a la salida de un cajero y te robe el 10 %?".

El Presidente enfatizó que la propuesta demuestra que "jamás piensan en achicar el gasto, sino sólo en cómo recaudar más para ser ellos quienes deciden cuánto y en qué gastar tu dinero". 

javier Milei
El presidente Javier Milei le respondió al exfuncionario K. (Foto: archivo web)

En sus mensajes, el jefe de Estado acusó a Álvarez Agis de querer "robarte el 10% de tus ingresos que destines al consumo" y concluyó con un categórico "Ya está. Fracasaron. No sirven para nada".

Una propuesta que genera temor a nuevas confiscaciones

Más allá de la reyerta política, la propuesta tuvo una resonancia negativa en amplios sectores de la sociedad, despertando el fantasma de viejas crisis económicas

Otros economistas, como Agustín Daza, advirtieron que iniciativas como esta podrían generar el efecto contrario al deseado: una bancarización inversa, con la gente "saliendo corriendo de los bancos" por temor a que el porcentaje de retención se incremente en el futuro, recordando antecedentes de "corralitos" y confiscaciones de ahorros.

Álvarez Agis se defendió de las críticas de Milei, ironizando que "los impuestos son un robo es una idea que sostiene un solo Presidente en la faz de la tierra, que es el nuestro", y reafirmó que su iniciativa busca "redistribuir la carga" para que quienes están en la informalidad también contribuyan, aliviando al sector formal.

La discusión pone de manifiesto la profunda grieta ideológica en el debate fiscal de Argentina: por un lado, quienes buscan incentivar la formalidad a través de nuevos tributos, y por el otro, la postura libertaria que considera a los impuestos como una forma de expoliación y solo ve una solución en la reducción drástica del gasto público.

¿Viabilidad técnica o un peligroso antecedente?

La propuesta de Álvarez Agis no solo encontró un muro en el oficialismo, sino que también generó gran escepticismo entre otros economistas, incluso dentro de sectores no afines al Gobierno. La principal preocupación radica en la potencial reacción del público.

El consenso general es que, dada la historia argentina de corralitos, confiscaciones y alta inestabilidad monetaria, cualquier impuesto que penalice la tenencia y extracción de dinero en el sistema bancario podría provocar una huida masiva de depósitos o, peor aún, una aceleración de la informalidad.

Tal como señaló el economista libertario Agustín Daza, los argentinos ya han sufrido pérdidas y temen que un gravamen inicial del 10% sea solo un punto de partida, preguntándose: "¿Creen que quedará en 10% o los argentinos se preguntarán por qué no 20%, 30%?".

Esto llevaría a una "bancarización inversa", donde la gente preferiría guardar el dinero fuera del sistema, en un "colchón" o en activos no monetarios, anulando el objetivo de formalizar la economía. 

En lugar de promover la factura y el pago digital, la medida podría incentivar el trueque y las transacciones off the record.

El dilema técnico y la presión tributaria

Desde un punto de vista técnico, la viabilidad de la propuesta como un reemplazo "neutro" del Impuesto al Cheque (un tributo que recauda miles de millones) es cuestionable.

Recaudación garantizada vs. evasión: el Impuesto al Cheque es eficiente porque se cobra automáticamente sobre todos los movimientos bancarios, sin posibilidad de elusión. 

Un impuesto a la extracción de efectivo, en cambio, depende de la decisión del ciudadano de ingresar al banco. Si la gente retira menos o simplemente no usa el banco, la recaudación colapsa.

Impacto en el sector formal: si bien el objetivo es aliviar al sector formal eliminando el Impuesto al Cheque, la aplicación de una tasa a la extracción golpearía doblemente a muchas pequeñas empresas y PyMEs que, por necesidad, realizan muchas transacciones en efectivo para pagar sueldos o a proveedores informales. 

De esta manera, el beneficio de la eliminación podría ser menor al costo de la penalización al efectivo.

Lucha contra la Informalidad: el verdadero motor de la formalización no es la penalización al efectivo, sino la simplificación impositiva y la estabilidad económica. Economistas coinciden en que la medida es un parche que ignora las causas profundas de la evasión fiscal en Argentina.

Es por eso que gran parte de la city económica consideró la propuesta de Álvarez Agis como una idea con alto riesgo de generar pánico financiero y profundizar la desconfianza, sin garantizar el objetivo de formalización que persigue.

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