Queja desde la CAME: "Tenemos pésimos impuestos que son regresivos"
Pasado el fin de semana del Día del Niño, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, CAME, evaluó la caída que sufrieron en las ventas y se quejaron fuerte de los impuestos en el país.
Salvador Femenía, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), indicó en el programaSin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12 por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Tenemos la esperanza que se hagan las reformas pendientes. Estamos convencidos de que en ese sentido hay que ir para adelante. Con reforma tributaria, financiera y laboral".
"El comercio hoy se está achicando porque la gente no convalida precios. Si no se hace un pacto con las provincias, en materia tributaria, seguiremos afuera del mundo", alertó el referente nacional de CAME.
Y espetó: "Tenemos pésimos impuestos que son regresivos. Con lo cual el que más produce debería ir pagando por escalas un poco más".
De acuerdo a un relevamiento que realizó la CAME, las ventas por el Día del Niño bajaron 0,3% frente al año pasado.
"El ticket promedio alcanzó $33.736 frente a los $31.987 del año anterior, lo que, descontada la inflación, implica una variación real negativa de -21,1%. Esto muestra que, aun con una amplia oferta de promociones, predominaron compras de menor valor y regalos más económicos. Vale recordar que en el Día del Niño 2024 las ventas habían caído 14,4%", destacaron.
Más de 500 niños participaron de una jornada a puro juego, cultura y encuentro, en una actividad de la Municipalidad de Junín, Mendoza.
CAME: "Tenemos pésimos impuestos que son regresivos"
Femenía analizó que, "la caída del ticket promedio tiene que ver con compras de menor valor. La gente ha buscado regalitos, no siempre juguetes, considerando lo que tiene al alcance de la mano. Esto tiene relación con lo que está pasando en el consumo que viene muy amesetado para abajo".
"A pesar de las promociones que el sector preparó, la verdad es que no se podía esperar más. Hay sueldos que no se terminan de actualizar y paritarias que no se terminan de homologar. Todo esto mostró que hubo menor dinero para comprar", consideró.
Manifestó que, "en materia de oportunidades, se trató de ofrecer por distintas vías digitales, pero la verdad es que también vimos que se importó muchísimo en el país y por el otro lado es que se vendieron muchos útiles. Y también indumentaria que repuntó un poco, aunque no fue tan visible ese repunte en algunos casos".
"Por otra parte, la gente vio que subieron mucho los precios de los libros, con lo cual tampoco se vendieron los dedicados a los más chiquitos. También es cierto que durante los períodos de inflación últimos el público perdió la referencia de los precios para poder tomar mejore decisiones", añadió.
Lamentablemente, para Femenía, "hemos visto un reemplazo de artículos de electrónica por libros físicos, con lo cual la inversión en cultura también ha caído. Muchos no logramos adaptarnos a la lectura en pantallas digitales de productos literarios. En promedio, hoy salen unos 35 mil pesos. Ahora, uno busca una edición especial, el precio se va cercano a los 100 mil pesos".
"En cuanto a las expectativas del consumo que no repunta, estamos viendo dos tramos muy diferentes. Uno antes de las elecciones en el que no creemos ver algún cambio en la actual situación y después esperamos que se sigan acomodando variables macroeconómicas", cerró Salvador Femenía.