Luego de que Diputados apruebe el DNU que habilita un nuevo acuerdo con el FMI, inmediatamente las acciones argentinas subieron y llegó algo de calma al mercado financiero, verificada hoy con la baja del dólar blue, por ejemplo y posibilitó que los bonos operen en terreno positivo.
Federico Glustein, economista, analizó: "Primero veo una respuesta en cierta forma responsable del gobierno, de tener aprobado un DNU que les permita ir a negociar con el Fondo", para también valorar que haya "dos axiomas antes de tener las precisiones finales. Por un lado que la tasa de interés estaría alrededor del 5,6% anual y la Argentina tendría plazos de gracia de 4 años para empezar a pagar los vencimientos de este nuevo acuerdo con el FMI".
"Eso son los datos que tenemos que para darnos un panorama simple: la Argentina, si no hubiera un nuevo acuerdo, en estos próximos años debería pagar alrededor de 25 mil millones de dólares anuales, más o menos, contando intereses y capital y otras deudas", precisó el economista, para resumir que "te permite pararte de otra forma ante el crecimiento, permitirse generar una estructura, crecer de forma sostenida, homogeneizar un poco más el crecimiento, que todos los sectores crezcan y no tener que volver a hacer ajustes brutales que te generen una caída de la economía".
Mercado inestable
En los últimos días, con una fuerte presión sobre el dólar, se vivieron jornadas de incertidumbre, y al respecto Glustein consideró: "creo que lo de la inestabilidad del dólar y las divisas y la venta de reservas internacionales tenía que ver con esta situación en el cual el gobierno había anunciado que iba a acordar con el organismo, no daba precisiones y el congreso tampoco daba una señal de si iba a mantener este acuerdo con el DNU y demás.
Ayer fue un día clave porque le están mostrando al organismo, estamos cumpliendo con las pautas que exige la legislación, ahora vamos a pasar a acordar unos términos más importantes para que en las próximas semanas la estabilidad económica de la Argentina se ratifique y se pueda llegar a un acuerdo sustancial que le permita a Argentina -si bien incrementar su deuda con el Fondo, porque no es que la Argentina no se endeuda, Argentina incrementa su deuda con el Fondo-, pero por lo menos postergarla para más adelante".
Y también respondió sobre cuántos fondos considera necesarios para salir indemnes de estas presiones, lo que explicó con un cálculo: "Vimos que una presión fuerte sobre el dólar le demanda a la Argentina diariamente 500 millones de dólares aproximadamente. Esa son las ventas del viernes pasado que fue el máximo pico de tensión sobre la cuestión cambiaria, si a eso le sumamos que hay una eventual devaluación en el imaginario colectivo popular, le podríamos sumar unos 700 millones de dólares, si eso lo prórrogas por 2 semanas estaríamos hablando de una Argentina que necesitaría entre 6 y 7 mil millones de dólares fresco para calmar el panorama en un contexto en el cual no puede acumular reservas".
Por ello, sumó: "Creo que con esos valores la Argentina podría salir del cepo cambiario, obviamente teniendo una estrategia económica que me permita no vender, por ejemplo hoy estamos en un proceso de liquidación de la cosecha gruesa por el cual están ingresando divisas a las reservas del Banco Central. Se vende todos los días más o menos 180, 200 millones de dólares, a lo que hay que sumar Vaca Muerta, liquidación de gas y demás. Veo que en un contexto de extrema volatilidad, con 8 mil millones tenemos tranquilidad"
Y a la vez, sumó una advertencia: "También es cierto, como ha pasado a la gestión de Mauricio Macri en el 2018, esos 6 mil, 8 mil millones de dólares, cerras los ojos y los volvés a abrir, y si no los controlas se te van rápidamente y necesitas nuevamente otra inyección de fondos. Por esto que digo es clave para poder liberar todas las restricciones al tipo de cambio, al acceso de dólares y a su vez salir de este crawling peg, esta devaluación mensual del 1% que es básicamente una ficción e ir a tipo de cambio como pide el Fondo más abierto, por ahí es un esfuerzo inicial de 6 mil 7 mil millones de dólares pero después tener una disposición de divisas que te permitan evitar estas fuertes demandas que suceden temporalmente y que te ponen un poco de presión a la política económica".
Las condiciones
Consultado sobre en que condiciona este arreglo a la política de Milei para los tiempos que vienen y lo que pueda ingresar al país en el acuerdo con FMI, aseveró: "Creo que el Fondo además de acordar cómo va a ser el pago de los próximos años, lo que te exige es un cambio de política. Hoy, para que nos demos una idea, la Argentina tiene un tipo de cambio administrado bajo la figura de crawling peg, es una depreciación del tipo de cambio fijada de 1% mensual y no se puede mover de ese porcentaje.
El Fondo Monetario probablemente nos exija un tipo de cambio mucho más libre, no totalmente liberalizado pero siempre fija un precio mínimo, un precio máximo y te dice que mientras vos lo mantengas en estos valores no hará falta intervenir, eso va a hacer un cambio muy fuerte porque probablemente genere más volatilidad en el mercado y mayor incertidumbre de hasta donde pueda llegar a subir o incluso a bajar el dólar, por ende tiene que haber un respaldo de fondos frescos del organismo derivados del acuerdo, pero también tiene que haber una responsabilidad, el propio Banco Central tiene que tratar de mantener todo lo que tiene que ver con pasivos que tiene en su cartera, lo más neutralizado posible".
"El gobierno por ejemplo hablaba de las letras intransferibles, el crédito que creaba el Banco Central al Tesoro y viceversa, tratar de eliminar todos estos pasivos para tratar de tener un Banco Central mucho más curado que todo lo que sea activos y pasivos, se lo más a la mano posible que no te genere ningún tipo de inestabilidad en el corto y mediano plazo, pero que además vos tengas en claro que la mayor parte de las deudas exigibles en el corto y mediano plazo se puedan pagar con fondos propios, y no tengas que recurrir a bopreales, a otros instrumentos que después terminan deformando la macroeconomía general y te lleva a una fuerte emisión monetaria, una devaluación abrupta", añadió.
El crecimiento
Finalmente, consultado sobre el futuro del empleo y el crecimiento, justo cuando se conocieron las estadísticas de desocupación, el economista afirmó: "Va a depender muchísimo de esta heterogeneidad de crecimiento que está padeciendo la Argentina, y de qué sectores van a crecer. Por ejemplo, el sector construcción está recién en febrero recuperando lo que fue 2023 y 2024; la política industrial recién ahora se empieza a ver algunos atisbos de crecimiento en términos generales, de sectores o áreas, y eso recién para poder generar empleo tiene que pasar 5% o 6% anual para recién recuperar lo perdido".
"Por lo que veo no va haber una caída de empleo, porque si se ve una economía que a fin del trimestre pasado creció más de lo esperado, sí hay una estabilidad macro económica notoria, una inflación bajando a un orden de 40% anual en comparación con los 200% que supimos padecer, y por el 120 de casi el último año, se ve también que con este tipo de cambio estable la industria puede llegar a demandar insumos y volver a crecer", completó.


