El Gobierno anunció una reducción en los impuestos para la compra de autos y motos, y se espera un fuerte impacto en los precios, estimado entre el 15 y 20%, y afecta a la franja de precios incluidos en la primera escala del impuesto al lujo.
Fernando López Chiesa, tributarista y socio de Lisicki, Litvin & Asociados, destacó: "Cuando comprás un auto, en algunos casos, estás comprando otro auto para el estado con la incidencia de los tributos. Hace unos días hacíamos un análisis de cuáles son las cargas fiscales que tienen los autos en cuanto a los impuestos y hemos visto cataratas de impuestos a nivel nacional, provincial y municipal. Entonces, la medida de hoy se celebra en cuanto a que se va en algunos casos a eliminar o reducir el impuesto al lujo, como se lo llama, que es el famoso impuesto interno".
En su diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), explicó que "cuando comprabas un auto dependiendo el tipo, modelo y sobre todo el valor, pagabas un determinado impuesto, para un auto que estaba entre 40 y 75 millones de pesos pagabas un impuesto del 20%, en concepto de impuesto al lujo. Eso ahora se eliminará al cero porciento, y si ese auto era de más de 90 millones pagabas el 35% solamente de ese impuesto, y ahora se reduciría al 18%, y esto también generaba algunos problemas en determinados tipos de autos, que se buscaba no subirle el precio porque si le subías entrabas en ese impuesto y se disparaba el precio final", y resumió "es como que se sincerará el valor de cada uno de los autos por esta medida de la reducción del impuesto interno".
Las distorsiones eran tan grandes en el mercado que se recuerda una gama donde todas las versiones valían lo mismo como precio de lista, desde el modelo base hasta el más equipado, una situación insólita. Sobre estas distorsiones, el especialista consideró: "Esto va a empezar a sincerar un poco los precios, y el que ya lo pagaba va a verlo reducido, y el que estaba contenido va a tener que reflejar ahora el verdadero valor que tenía, que no se interesaba justamente por eso porque si no el valor hubiera sido mucho más alto".
"Esto en principio empezaría a regir para febrero de este año, y hay que ver qué pasa con las concesionarias porque muchas ya compraron o tienen los autos y ya pagaron este impuesto interno, entonces, ¿qué pasará, lo van a tener que absorber las propias concesionarias dentro de su precio?, yo como consumidor voy a tratar de esperar a que ese impuesto impacte para hacer el cambio de vehículo. Es un tema que las automotrices van a tener que tener en cuenta para ver qué pasa con el impuesto interno que ya se generó por tener stock de unidades", recalcó López Chiesa.
En la industria nacional se trabaja en comunión con Brasil y el Mercosur, con medidas de protección que poco tienen que ver con las aperturas de mercado que propone el Gobierno libertario. Al respecto, el tributarista fue consultado sobre qué puede pasar con el mercado y esas protecciones: "Todavía no lo sabemos porque fue un anuncio que hizo el ministro Caputo, entonces tenemos que esperar la letra chica de la ley, pero sí sabemos que se eliminará cualquier arancel para la importación de autos eléctricos o híbridos, porque lo que se busca es que a este tipo de productos no se les cobre ningún arancel de importación, entonces se está viendo una mayor competencia y las empresas de industria nacional o a nivel Mercosur van a tener que ajustar esa cuestión. Es cierto que es un mercado mucho más reducido porque son autos híbridos o eléctricos donde todavía no tenemos el volumen de ellos, y viene un poco a competir con lo nacional, habrá que ver cuál es el impacto".
A modo de ejemplo citó: "Hoy la Ciudad de Buenos Aires tiene algunos beneficios, cada patente de autos eléctricos en algunos casos está reducida, entonces esto es lo que también en los equipos provinciales deberían empezar a promover, un consumo más razonable de este tipo de vehículo con nuevas tecnologías, no solamente hay que hacer el esfuerzo a nivel nacional sino también a nivel provincial".
Y lo que se supone que podría llegar es algún sistema crediticio razonable que facilite las operaciones, sobre lo que López Chiesa estimó: "Se estima que el precio de venta pueda bajar entre un 15% y 20% dependiendo del modelo y en qué tramo ese impuesto interno está, la idea es que eso impacto en el precio. Si esto se complementa con una política de dar algún crédito va a potenciar un poco la actividad económica, cada vez que se busca bajar un impuesto a la actividad privada nosotros lo vemos en números porque logra revertir la actividad comercial entonces las dos medidas podrían llegar a ser beneficiosas, dependerá de las tasas, las condiciones pero también los bancos tienen dinero disponible como para empezar a hacer oferta de estos tipos de préstamos prendarios".
Finalmente, aclaró que "Los autos de la gama más baja no serán afectados por esta medida, entonces ahí las automotrices tendrán que ponerse a ver qué produzco, ¿un auto de gama baja o gama media, por los valores que va a tener? seguramente todo el mercado se tendrá que ir corrigiendo pero tal vez en el primer tiempo vendamos autos de baja gama que estén prácticamente a un valor muy similar al de gama media, y el que puede hacer un esfuercito más para poder comprarlo puede verse beneficiado por esta baja de impuestos".
"Entre las motos también se aplica la eliminación de este impuesto que actualmente es del 20%, y se eliminaría con el objetivo de que en un futuro, cuando haya más superávit fiscal, pueda directamente derogarse porque son impuestos medievales. Por lo general uno compra un auto para tener un transporte personal, porque lo que tenía que ver con transporte utilitario ya está exento. Veremos qué sucede en un futuro próximo", completó.

