Las pequeñas y medianas empresas (Pymes) enfrentan un escenario crítico este 2026. A pesar de los intentos de estabilización macroeconómica, la realidad en las góndolas es distinta: el consumo interno continúa en caída libre. A este panorama se suma una política de apertura de importaciones que, según expertos, deja al productor local en desventaja.
Sin margen para la inversión y con costos fijos al alza, muchas empresas ya han comenzado a cerrar sus puertas. El sector advierte que, de no mediar soluciones urgentes, la pérdida de fuentes de trabajo será inevitable, afectando el corazón del empleo privado en Argentina.