La estabilidad del tipo de cambio, una prioridad política del Gobierno hasta las elecciones legislativas, tiene fecha de caducidad, según las proyecciones de los principales analistas del mercado. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central (BCRA), que consulta a cerca de 40 economistas, ha ajustado al alza las proyecciones del dólar, anticipando un salto significativo justo después de los comicios.
Este escenario es crucial para el inversor y ahorrista de clase media, cuya capacidad de ahorro se ve erosionada cuando el tipo de cambio se dispara a un ritmo superior al de los precios.
El salto esperado: dólar mayorista a $1.499 en noviembre
Si bien el dólar minorista se ubica en $1.455 en el Banco Nación y el mayorista en $1.430, las proyecciones indican que el esquema cambiario actual solo se sostendrá hasta el 26 de octubre.
El consenso del mercado estipula que habrá modificaciones en el esquema cambiario luego de las elecciones, lo que resultará en una devaluación más acelerada del peso.
- Los economistas del REM consideran que el dólar mayorista concluirá octubre en $1.440.
- Para noviembre, mes posterior a las elecciones legislativas nacionales, se prevé un salto hasta los $1.499. La mayor devaluación se proyectó para dicho mes, esperando un incremento del 4,1% en la cotización.
- El mercado espera que el dólar termine el año 2025 en los $1.536.
Este valor esperado de $1.536 para fin de año arroja una variación interanual proyectada del 50,5%. Esta cifra es altamente relevante, ya que supera por casi 21 puntos porcentuales a la inflación esperada para el mismo período, que es del 29,8%.
La alta expectativa de devaluación (50,5%) combinada con la baja inflación mensual proyectada (en torno al 2% para los últimos meses de 2025) es la principal alerta para el patrimonio familiar.
La dolarización de carteras y la intervención del Tesoro
En este clima de incertidumbre sobre la sostenibilidad del actual esquema de bandas, se intensifica la habitual dolarización de carteras previa a los comicios.
El Gobierno, consciente de esta tensión, está utilizando "todas las herramientas a mano" para evitar un sacudón con el dólar hasta las elecciones. De hecho, el Tesoro ha intervenido con ventas de divisas, como los US$400 millones vendidos en una sola jornada al comienzo de la semana, para evitar un salto en el tipo de cambio. Las ventas acumuladas del Tesoro para mantener el tipo de cambio se estiman en US$936 millones.
Esta intensa actividad del Gobierno se debe a que el precio actual de $1.430 del dólar mayorista se encuentra por debajo de la banda máxima de flotación establecida por el Banco Central, que es de $1.483,7 y se actualiza mensualmente.
La "buena noticia": confianza en el sistema financiero
Mientras los inversores y ahorristas de la clase media se preguntan cómo proteger sus pesos, existe una "buena" noticia dentro del contexto de corrida cambiaria: la desconfianza no apunta al sistema financiero.
A diferencia de otros procesos históricos de dolarización en Argentina, los ahorristas están optando por dejar sus dólares dentro de las instituciones bancarias. Esta acción es clave para el patrimonio familiar, ya que minimiza los riesgos de tener grandes cantidades de efectivo en mano.
Según el informe monitoreado por la City, al 1 de octubre, los depósitos privados en dólares alcanzaron los US$34.194 millones, lo que representa una suba de US$1.516 millones respecto a la semana anterior. Esto sugiere que, aunque los inversores se están dolarizando rápidamente, mantienen la confianza en la estabilidad de los bancos, un factor crucial al momento de decidir dónde resguardar los ahorros ante una posible e inminente devaluación post-electoral.

