En un paso decisivo para la reconfiguración del mapa energético nacional, el Estado Nacional oficializó este lunes la firma de los contratos de transferencia de acciones y concesión de las centrales hidroeléctricas Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila. El acto, realizado el 22 de diciembre de 2025, marca el inicio del tramo final de un proceso licitatorio que busca traspasar la operación de estos activos estratégicos al sector privado.
La rúbrica de los documentos contó con la presencia de la secretaria de Energía, María del Carmen Tettamanti, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo. Asimismo, el evento tuvo un fuerte respaldo federal con la participación de los gobernadores de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Río Negro, Alberto Weretilneck, quienes acompañaron a los representantes de las firmas adjudicatarias en la firma de las nuevas concesiones.
Resultados económicos y empresas adjudicatarias
El proceso licitatorio arrojó un saldo económico favorable para las arcas públicas, garantizando ingresos por un total superior a los US$ 706 millones. Según informó la Secretaría de Energía, este monto es el resultado de la competencia entre ocho empresas participantes y representa una "valorización significativa de activos estratégicos" bajo un marco de seguridad jurídica y transparencia.
La distribución de las centrales quedó definida de la siguiente manera:
• Piedra del Águila: Fue preadjudicada a Central Puerto S.A. por una oferta de US$ 245 millones.
• El Chocón: Quedó bajo la operación del consorcio liderado por BML Inversora S.A.U. y MSU Energy, con un desembolso de US$ 235.671.294.
• Alicurá y Cerros Colorados: Ambas plantas fueron asignadas al grupo compuesto por Edison Inversiones S.A.U. y el Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos, con ofertas de US162.040.002 y US 64.174.002, respectivamente.
Ofertas desestimadas y compromisos futuros
Un punto destacado de la resolución fue el rechazo a las propuestas presentadas por el grupo integrado por Hidroeléctrica Futaleufú, Genneia y Aluar. La Comisión Evaluadora desestimó sus ofertas tras calificar como "precio vil o no serio" el valor de un dólar propuesto por dichas firmas para tres de los renglones licitados.
A partir de la firma de estos contratos, se inicia una transición operativa inmediata. Los nuevos concesionarios asumen la responsabilidad de ejecutar planes de mantenimiento, inversión y modernización para asegurar la eficiencia del servicio hidroeléctrico. Desde el Gobierno subrayaron que este nuevo esquema de gestión busca dotar al sistema de mayor previsibilidad y eficiencia técnica bajo los estándares regulatorios vigentes.

